Madrid - Publicado el - Actualizado
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La plataforma de escuelas concertadas en España ha mantenido varias reuniones con las cuatro fuerzas políticas españolas con capacidad real de participar en el Gobierno. El marco constitucional español reconoce y protege la libertad de enseñanza como derecho, y su valor social y político en la medida en que contribuye a dar contenido al pluralismo ideológico. ¿Por qué habría que restringir este bien en aras de un único modelo u oferta educativa? Está claro que la enseñanza concertada amplía la capacidad de elección para los titulares del derecho a la educación, las familias, al tiempo que favorece la socialización de ese bien. Desde esta perspectiva sería deseable un Pacto Nacional que contribuya a la estabilidad del sistema educativo. En ningún caso se trata de menoscabar la enseñanza de titularidad pública, sino de reforzar un sistema educativo plural. Los conciertos funcionan, pero están amenazados. Habría que reparar las grietas, y eso pasa por determinar el coste real de los puestos escolares, reconsiderar la retribución del profesorado, incrementar las becas y asegurar la financiación pública. Si la enseñanza concertada beneficia a todos y facilita el ejercicio de un derecho fundamental, sería absurdo trabar su desarrollo, más aún, provocar su asfixia por puro sectarismo ideológico.



