Madrid - Publicado el - Actualizado
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El próximo 19 de septiembre, Naciones Unidas celebrará una cumbre mundial sobre personas migrantes y refugiadas. Ante este encuentro Caritas Internacional y el Servicio Jesuita a los Refugiados han hecho pública una Declaración conjunta para trabajar en la protección internacional de los derechos de estas personas.La globalización acentúa las relaciones transnacionales y multiplica los organismos que operan a escala internacional. Sin embargo el ejercicio práctico de los derechos humanos se juega en los lugares concretos en los que recalan. Más de 60 millones de personas en el mundo se ven forzadas a emigrar cada año, convirtiéndose en ciudadanos sin Estado, y por tanto, sin derechos. Se han convertido en vagabundos porque no encuentran un país en el que residir. Escapan del hambre, de la pobreza, de la violencia. Las mafias del tráfico ilegal y la trata les facilitan la salida y jamás les cuentan qué encontrarán a lo largo del camino.Hay que hacer algo y hacerlo ya. Y los Estados deben asumir sus obligaciones de la mano de las organizaciones de la sociedad civil. No hay otra salida.



