Línea editorial: "Unos derechos mínimos para refugiados y migrantes"
La única solución de compromiso viable a corto plazo es pagar a países centroasiáticos para que retengan lejos de Europa a esa población desesperada que huye de los talibanes

Línea editorial: "Unos derechos mínimos para refugiados y migrantes"
Madrid - Publicado el - Actualizado
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Con unos dos millones de refugiados afganos, Pakistán ha alcanzado su nivel de saturación y cierra sus fronteras. En la UE, mientras, se asiste con pavor a la posibilidad de una crisis política como la que originó en 2015 la llegada de refugiados sirios. La única solución de compromiso viable a corto plazo es pagar a países centroasiáticos para que retengan lejos de Europa a esa población desesperada que huye de los talibanes, pero la estrategia tiene sus límites.
Consciente de ello, la Comisión busca una vez más alcanzar un pacto migratorio. La presidencia italiana de turno del G20 tantea al mismo tiempo la posibilidad de una respuesta multilateral. Es una necesidad que, tarde o temprano, deberá materializarse, pero costará.
Cuando no sea Afganistán, serán refugiados del Sahel o una nueva caravana de centroamericanos que escapan de la violencia de las maras. A esto se sumarán números cada vez mayores de desplazados por la crisis climática, lo que va a exigir normas internacionales claras frente a un fenómeno que es y será cada vez más global.
Las migraciones, decía el Papa en su entrevista con Carlos Herrera, pueden ser una solución a la despoblación en muchos lugares, pero deben ir acompañadas de procesos de integración para que las sociedades sean capaces de asimilarlas sin presiones excesivas. Lo que no vale es pretender desentenderse del problema a base de blindar las fronteras.



