Línea editorial: Factor personal
En las últimas horas han coincidido en la esfera internacional dos acontecimientos que pueden darnos algunas claves sobre el futuro de la democracia

Línea editorial: Factor personal
Madrid - Publicado el - Actualizado
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En las últimas horas han coincidido en la esfera internacional dos acontecimientos que pueden darnos algunas claves sobre el futuro de la democracia. En Ucrania, donde desde hace más de seis meses se lucha por la libertad y por un sistema democrático, la guerra ha dado un giro inesperado. El ejército ucraniano ha conseguido romper las líneas rusas en el este del país. Según algunas informaciones habría retomado el control de veinte pueblos y ciudades. Las tropas ucranianas además ultiman su contraofensiva en la región de Járkov. Estos avances han sido posibles gracias al material militar y a la información que facilita los países occidentales, pero fundamentalmente gracias a la moral de la tropa y de los civiles que se han defendido de la invasión con una excepcional determinación. Desde febrero nos ha sorprendido a todos la energía despertada por una invasión injusta.
Ucrania lucha por defender su joven democracia mientras el Reino Unido, una de las democracias más antiguas del planeta, rinde honores a la reina Isabel y aclama a Carlos, el nuevo rey. Isabel II era el punto fijo de un país al que la historia sometió a innumerables cambios. Carlos III llega al trono con 73 años, con un país divido y alejado de Europa por culpa del Brexit, con la amenaza del independentismo en Escocia y la tensión en Irlanda del Norte, donde cada vez se ve más cerca la reunificación con la República de Irlanda. En Ucrania, como en el Reino Unido, el factor personal es decisivo para mantener en pie una democracia.



