LÍNEA EDITORIAL
Encrucijada chilena
El próximo domingo 4 de septiembre, los chilenos deben dar su "apruebo" o su "rechazo" a la nueva Constitución

Encrucijada chilena
Madrid - Publicado el - Actualizado
1 min lectura
El próximo domingo 4 de septiembre, los chilenos deben dar su "apruebo" o su "rechazo" a la nueva Constitución. Las encuestas parecen dar ventaja al rechazo. El 20 de agosto fue el último día en el que se permitía publicar sondeos y estos apuntaban a que el "no" rondaría el 46%, frente a un 32% que apostaba por el "sí".
Los chilenos viven presos de una profunda confrontación social y política que ni el proceso constituyente ni el Gobierno del presidente Gabriel Boric han conseguido aminorar. Las fuerzas políticas tradicionales que consiguieron la institucionalización hacia la democracia y su consolidación han sido neutralizadas. La Asamblea Constituyente ha sido ocupada, porque así lo decidió la ciudadanía, por individuos y grupúsculos ideológicos más interesados en defender intereses particulares que en articular un proyecto democrático de sociedad al servicio de todos los chilenos. Eso explica, en parte, que el proyecto de nueva Constitución no consiga los apoyos mayoritarios que la legitimación de un texto normativo de esta naturaleza requiere.
Pase lo que pase el próximo domingo, la sociedad chilena, el Gobierno y las instituciones sociales, incluida la Iglesia católica, tienen una tarea ingente en sus manos, que no es otra que la de favorecer la unidad nacional por encima de las grietas ideológicas, sociales y económicas que han dividido a la sociedad chilena. Una Constitución de vencedores contra vencidos no puede ser el mejor camino.



