LÍNEA EDITORIAL
Desastre político en Perú
Castillo no parece que posea las dotes necesarias para gobernar Perú, y sus promesas electorales y de buen Gobierno se han quedado en el tintero

Desastre político en Perú
Madrid - Publicado el - Actualizado
1 min lectura
El Gobierno de Pedro Castillo en Perú no tiene más de seis meses de vida y en ese período se han registrado ya tres cambios de gabinete. El último, como consecuencia de la dimisión del ministro del Interior e inmediatamente después de la Primera ministra, como consecuencia de la inacción del Gabinete en materia de corrupción. Pedro Castillo goza de escasa popularidad en un país en el que los últimos presidentes se han visto fuertemente comprometidos por asuntos graves de corrupción. El descrédito de la vida política es total y Castillo fue elegido por un escaso margen de votos en un país en el que ninguna fuerza política goza de un apoyo social amplio.
La situación ya era grave hace seis meses y, a día de hoy, no ha hecho más que empeorar. Castillo ha sido acusado de tráfico de influencias y su primer ministro, Héctor Valer, acusado de violencia familiar a las pocas horas de sustituir a la ex primera ministra Vasquez.
Tres Gabinetes en seis meses es un ejemplo bastante evidente de incapacidad de gestión. Castillo no parece que posea las dotes necesarias para gobernar Perú, y sus promesas electorales y de buen Gobierno se han quedado en el tintero. La última remodelación ha sido un fracaso más y Pedro Castillo, incapaz de luchar decididamente contra la corrupción y de controlar a las facciones radicales de su plataforma, será quien cargue con todo el peso del desastre.



