Es cuestión de corazón, no de ideología
Miles de personas han renovado este domingo en el Cerro de los Ángeles de Getafe, la consagración de España al Sagrado Corazón de Jesús

Es cuestión de corazón, no de ideología
Madrid - Publicado el
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En una multitudinaria celebración eucarística, concelebrada por una veintena de obispos, miles de personas han renovado este domingo en el Cerro de los Ángeles de Getafe, la consagración de España al Sagrado Corazón de Jesús, en el centenario de la inauguración del monumento que se encuentra justo en el centro geográfico de la península.
En su homilía, el Cardenal Osoro ha incidido en que se trata de una cuestión de corazón, no de ideología; de proclamar a todos que Dios es amor y de hacerlo vida y compromiso con una misión entregada a todos los hombres, porque los cristianos no nos desentendemos de nada que afecte al ser humano. Un pueblo, como nos ha recordado el Cardenal Arzobispo de Madrid, tiene una geografía y una historia concretas que hay que saber reconocer y valorar. Desde esa clave, un pueblo crece si reconoce la vecindad y atiende a todos cuantos lo necesitan. Por eso, como ha dicho el Cardenal Osoro, este centenario de la Consagración de España al Sagrado Corazón de Jesús es una oportunidad magnífica para volvernos a preguntar quién es nuestro prójimo, cómo podemos mostrar ese amor de Dios desde el compromiso de vivir con un corazón apasionado por la libertad y la justicia, y cómo podemos ser verdaderos testigos del amor más grande, o lo que es lo mismo cómo vivir hoy el amor a la intemperie, por los caminos reales por donde transitan los hombres, en las rupturas y en los enfrentamientos, que también existen entre nosotros.
La mirada se echa atrás no para hacer un ejercicio estéril de nostalgia, sino para entender bien las raíces, alimentarnos de ellas y tomar impulso. Donde no hay amor, no hay futuro, y este Centenario nos recuerda que nuestra gran misión hoy sigue siendo, nada más y nada menos, la de ser testigos del amor de Dios en todas las circunstancias de nuestra vida.



