6 de diciembre

Contribución decisiva

Hace 40 años los españoles iniciaron el camino hacia la consolidación de la democracia

 

Tiempo de lectura: 1' Actualizado 19:30

El camino había sido largo y a él habían contribuido españoles de todos los signos, entre ellos los católicos. Sin una Iglesia reformada desde dentro y comprometida con la reconciliación entre todos los españoles y al servicio de las libertades, la historia de España hubiera sido muy distinta.

Reconocer esa tarea no es signo de triunfalismo, ni pasar facturas. Se trata de reconocer que la democracia fue obra de todos, también de quienes lucharon por la instauración de la democracia desde unas firmes convicciones religiosas. Una Iglesia al servicio de la reconciliación nacional es una de las grandes aportaciones de los católicos a la historia reciente de España. El pasado mes de octubre, en el Congreso Iglesia y Democracia, le correspondió al Cardenal Sebastián, hacer memoria, crítica y autocrítica.

En los años duros del final del franquismo y a pesar de las tensiones intra-eclesiales, la Iglesia reivindicó el reconocimiento de los derechos políticos y la reconciliación de los españoles en un proyecto común de convivencia y la liquidación de las consecuencias de la Guerra Civil.

Frente a la exclusión, la Iglesia abogó por la integración; frente a la discordia, apostó por la reconciliación. La Iglesia católica fue leal y sigue siéndolo. Y si ayer propició la reconciliación nacional y hoy sigue siendo parte activa en el debate público no es para erigirse en contrapoder, sino para ofrecer con libertad y sencillez la vida que nace del Evangelio al servicio del bien común.

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