Pedro Sánchez ante la crisis de Venezuela
Escucha la línea editorial de la tarde de este lunes, 5 de enero

Línea editorial del 5 de enero de 2026
Madrid - Publicado el - Actualizado
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Que Pedro Sánchez se erija ahora como paladín del derecho internacional ante la situación de Venezuela produce sonrojo. El presidente del Gobierno español guardó silencio cuando, mediante el pucherazo conocido, Maduro robó las últimas elecciones a los venezolanos.
El mismo Sánchez que ha guardado silencio durante años cuando la dictadura chavista ha atropellado los derechos fundamentales de su pueblo, el mismo que ha ido de la mano de Zapatero y el mismo que fue incapaz siquiera de felicitar a María Corina Machado cuando le concedieron el Premio Nobel de la Paz.
Todo ello por no hablar de sus socios, tanto dentro como fuera de España, amigos declarados de la dictadura. Produce bochorno verle pidiendo diálogo, negociación y respeto junto a mandatarios de la órbita bolivariana que no han levantado un dedo para denunciar los desmanes perpetuados por Maduro.
Es significativo ver a los socios que sostienen a Sánchez en La Moncloa llamar infructuosamente a la movilización en las calles, tratando de resucitar el “no a la guerra”, mientras le piden al presidente del Gobierno que España salga de la OTAN o rompa relaciones con los Estados Unidos. Todo esto tendría rasgos de comedia si no fuera porque, especialmente en un momento así, las amistades y las alianzas políticas del presidente con lo peor de la escena política, a quien terminan pasando factura es a España.



