Una negociación responsable
El PP debe asumir que existe un voto de impugnación del sistema que le interpela directamente

La Línea Editorial de la madrugada del 12 de febrero
Madrid - Publicado el - Actualizado
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El resultado de las elecciones en Aragón ha confirmado la consolidación de un cambio sociológico en España. La suma del PP y Vox, y el inapelable hundimiento de la candidata socialista demuestran que cada vez son más los ciudadanos que expresan su hartazgo con respecto al Gobierno de Pedro Sánchez. Las urnas dejan poco espacio para la interpretación. Es imprescindible que ambos partidos redoblen su responsabilidad y busquen un entendimiento leal y sin tacticismos.
La diferencia de escaños entre el PP y Vox es clara, tanto en Extremadura como en Aragón. Existen, además, diferencias programáticas fundamentales y una cultura política distinta en cada partido. Por ello, las negociaciones para formar gobierno deben abordarse desde la proporcionalidad, la lealtad y el interés público.
El PP debe asumir que existe un voto de impugnación del sistema que le interpela directamente. El hartazgo de muchas personas, entre ellas muchos jóvenes y ciudadanos de la España rural, exige una respuesta. Vox, por su parte, debe moderar sus posiciones más populistas y someterse a las reglas de la institucionalidad, asumiendo el coste de gobernar y respetando los márgenes que impone nuestra Constitución.
Ninguno de los dos partidos podrá satisfacer todas sus aspiraciones. Pero ese es el mandato que se desprende de los resultados en Extremadura y Aragón. Unos resultados que, previsiblemente, podrían repetirse en este nuevo ciclo político, en el que ambos estarán llamados a entenderse.



