La milagrosa historia de un hombre que recibió 9 disparos y sobrevivió

Fue ejecutado junto a 25 hombres y se hizo el muerto mientras seguía recibiendo disparos a quemarropa 

La milagrosa historia de un hombre que recibió 9 disparos y sobrevivió

 

COPE.es

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 07:12

Se llama Camilo Andrés Jaramillo y sobrevivió a una matanza en la que murieron 23 personas. Los hechos han sido recogidos por la BBC en una entrevista a al propio protagonista. La historia que cuenta es conmovedora.

Era la noche del 23 de junio de 1990. Ese día Colombia había sido eliminada por Camerún del Mundial de Italia. Camilo Andrés había aceptado la invitación para ir a ver el partido que, en un inicio prometía celebración, y que finalmente acabó en lamento.

Tras finalizar el encuentro, el grupo de amigos decidió ir al bar Oporto, un local conocido que solían frecuentar en la ciudad de Medellín, que por aquella década estaba considerada como la urbe más peligrosa del mundo. Pero ese día no sería como los demás.

El propio protagonista cuenta a la BBC, que al llegar al local el ambiente estaba enrarecido y la música no era la habitual. “Al rato me paré para pedirle al que estaba en la barra que cambiara la música y entonces fue cuando comenzamos a escuchar unos disparos”, cuenta Jaramillo.

Un grupo de hombres armados irrumpieron en el aparcamiento del local. Separaron a las mujeres y a los niños, de los hombres. Fue entonces, cuando cogieron a los 26 hombres y los dispusieron en una fila. Lo siguiente que recuerda es que estaba rodeado de cadáveres y que él seguía vivo.

Alguien del grupo dio la orden de matar a todos los hombres y comenzaron a disparar. “Es una sensación muy difícil de describir. Yo no sabía si le estaban dando tiros a cada uno o las balas eran para todos. Yo lo único que sabía es que estaban repartiendo disparos y yo todavía respiraba. No sentía dolor o el "quemonazo" de las balas. Ya en la última ráfaga sí sentí que algo me sacudía”, ha recordado Jaramillo a la BBC.

Finalizadas las ráfagas, los hombres encapuchados comenzaron a rematar a quemarropa, uno a uno, a todos los cuerpos inertes en el suelo. “Yo estaba bocabajo, con la cara para un lado. Dejé los ojos abiertos, porque si veían que los cerraba por ahí se daban cuenta que estaba vivo. Me les hice el muerto. Entonces uno de los hombres me pateó, después me volteó. Yo podía mirarlo a la cara, aunque la tenía cubierta. Después el tipo me golpeó con la pistola y dijo: "No, este gordo ya viajó". Y me disparó en el pecho. Yo vi el balazo, pero no lo sentí. Volví a quedar bocabajo”, ha contado Camilo Andrés.

La milagrosa historia de un hombre que recibió 9 disparos y sobrevivió

 

Por suerte, ninguno de los nueve disparos que recibió aquella noche del 23 de junio de 1990, afectó a sus órganos vitales. Camilo Andrés, se sometió a las operaciones necesarias para reconstruir parte de su antebrazo y logró recuperarse debidamente de todas sus heridas. Salvo de una. Ya no volvería a ser el mismo.

“Casi al mes de la masacre, ya las heridas habían dejado de doler. Solo seguía con la molestia en el brazo, pero evidentemente algo había cambiado dentro de mi. Una de las primeras cosas que decidí es que no iba a pensar las cosas a largo plazo. Dije, "Voy a hacer las cosas que me gustan, hoy. Voy a vivir al día"”, dice Jaramillo en la entrevista.

En total, debido a las acciones de esa noche, 23 personas murieron. Solo lograron quedar con vida. Casi tres décadas después, Camilo Andrés le ha contado en una entrevista a la BBC todo lo relativo a lo sucedido aquella noche en que se convirtió en el superviviente de una masacre.

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