¿Hablan sobre Khashoggi? Bin Salman: "No te preocupes"; Macron: "Sí, me preocupo"

Graban la conversación entre el líder francés y el saudí a colación del caso Khashoggi

Bin Salman: No te preocupes; Macron: Sí, me preocupo

El príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohammed bin Salman (d), conversa con el presidente francés, Emmanuel Macron EFE

Tiempo de lectura: 3' Actualizado 06:29

La sombra del caso Khashoggi amenazaba con enturbiar el paso por el G20 del príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salman, que no obstante ha salido reforzado de una cumbre sin sobresaltos, tras ser elegido su país para organizar la cita en 2020 y recibir cálidos saludos de algunos líderes.

El presidente francés, Emmanuel Macron, había sostenido una postura más dura por el asesinato del periodista y la posible responsabilidad, un tema que hablaron en una conversación informal difundida por un periódico saudí. En una grabación de móvil en la que por momentos se hablan al oído, el saudí le dice a Macron "no te preocupes", a lo que este responde "sí, me preocupo"; más tarde el francés le reprocha "te lo dije", y Bin Salman le da la razón y afirma "sí, me lo dijiste".

La charla termina con Bin Salman asegurando "está bien, puedo encargarme de eso", una promesa que replica Macron diciéndole: "Soy un hombre de palabra".

Según la versión oficial del Elíseo, el mandatario francés ha pedido al príncipe saudí una investigación imparcial sobre lo ocurrido en el consulado, una petición a la que también se han aferrado buena parte del resto de los líderes del G20, como la alemana Angela Merkel, el español Pedro Sánchez o el argentino Mauricio Macri.

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, ha sido el más claro en sus críticas al volver a esgrimir en su rueda de prensa final las pruebas que apuntan a Arabia Saudí y las "contradicciones y mentiras" que protagonizaron, y aunque no ha señalado directamente a Bin Salman por el crimen, ha instado a actuar a la comunidad internacional porque el asesinato "no es un asunto solo de Turquía".

Antes de la foto de familia de la cumbre, en la que varios dirigentes se acercaron a estrechar la mano de Bin Salman, Erdogan pasó a pocos metros de él sin ni siquiera dirigirle la mirada.

Pero, más allá de estas declaraciones y las peticiones de una investigación, Arabia Saudí ha recibido la presidencia del G20 para 2020, y en la cita se evidenció que sus alianzas internacionales no están en duda, un desarrollo de la cumbre que supone un éxito para el heredero del reino del desierto.

La sombra del caso Khashoggi amenazaba con enturbiar el paso por el G20 del príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salman, que no obstante ha salido reforzado de una cumbre sin sobresaltos, tras ser elegido su país para organizar la cita en 2020 y recibir cálidos saludos de algunos líderes.

Cumbre marcada por el asesinato del periodista

El asesinato del periodista Jamal Khashoggi en el consulado del país en Estambul, un crimen por el que tanto las autoridades turcas como la inteligencia estadounidense señalan directamente a Bin Salman, se había convertido en una de las cuestiones más espinosas del encuentro, junto a las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China o las surgidas entre Rusia y Ucrania.

Bin Salman fue el primer dirigente en llegar a Buenos Aires para la cumbre, y recibió poco antes de su aterrizaje una denuncia de la ONG Human Rights ante la Justicia argentina por presuntos crímenes de guerra en el conflicto de Yemen.

Tras ello, el príncipe saudí no salió en dos días de la embajada saudí en la que decidió alojarse.

El contratiempo no tardó en resolverse, ya que el juzgado envió, antes de dar cualquier otro paso en la causa, exhortos a Arabia Saudí y Yemen para conocer si en esos países se investigaban los hechos, una solicitud que no fue respondida al cierre de la cumbre y que, de recibir contestación, lo hará sin duda con Bin Salmán lejos de Argentina.

Salvado ese primer obstáculo, el comienzo de la cumbre dejó varias buenas noticias para la delegación saudí, aunque sobrevoló constantemente el tema del asesinato del periodista que colaboraba con The Washington Post.

Uno de los gestos más comentados de la reunión fue el choque de manos, con gran efusividad, entre Bin Salman y el presidente ruso, Vladímir Putin, que dejó a ambos riéndose varios segundos, antes de sentarse para la primera sesión plenaria.

Al día siguiente, los dirigentes de las dos naciones que lideran la producción de petróleo en el mundo mantuvieron un encuentro bilateral en el que no estuvo oficialmente sobre la mesa el asesinato de Khashoggi, cuya responsabilidad Arabia Saudí ya ha reconocido, aunque exculpan al heredero al trono y aseguran que fue accidental.

En medio de la polémica en el Congreso de Estados Unidos por la vía a seguir ante el caso Khashoggi, Trump optó por no tener una reunión oficial con el dirigente saudí, y sus contactos se limitaron a unos "breves comentarios amables" antes del plenario del G20, según explicó a los periodistas un alto cargo de la Casa Blanca que pidió el anonimato.

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