Macron se enfrenta a una jornada de huelgas y paros generalizados. Crónica Asunción Serena, París

Madrid - Publicado el - Actualizado
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Una parte de los sindicatos franceses, liderados por la Confederación General del Trabajo (CGT), mantienen este martes un pulso contra el gobierno de Emmanuel Macron con una huelga "intersectorial" para reclamar subidas salariales, y que es una prolongación del conflicto que se vive desde hace cuatro semanas en varias refinerías y que mantiene a muchas gasolineras sin una gota de carburante.
El paro de este martes afecta a sectores clave para el funcionamiento normal de la actividad como trenes, educación, personal sanitario y transportes públicos. Los paros van acompañados con alrededor de 140 manifestaciones por todo el país.
En el transporte por ferrocarril, los mayores problemas van a estar en los trenes de cercanías de París y en los regionales, ya que entre estos últimos solo circulan la mitad, según las previsiones de la compañía estatal SNCF.
En los servicios de largo recorrido el impacto va a ser mucho menor, sobre todo en los trenes de alta velocidad (TGV), que en su mayor parte funcionan casi normalmente, lo mismo que ocurre en las líneas internacionales. En las conexiones entre Francia y España, el tráfico estará "ligeramente perturbado", de acuerdo con la SNCF.
En la educación, muchos padres no pueden llevar a sus hijos a las guarderías por falta de personal y también se espera la cancelación de clases en primaria, en secundaria y, en particular, en los liceos profesionales.
En el comunicado de la convocatoria de la huelga que firman la CGT Fuerza Obrera (FO), la Federación Sindical Unitaria (FSU), Solidarios y cuatro organizaciones juveniles se pide la movilización "para el aumento de los salarios, de las pensiones y de los subsidios sociales y la mejora de las condiciones de vida y de estudios".
Esta jornada de huelga marca un punto claro de continuidad con la que se celebró el 29 de septiembre, que no tuvo un gran seguimiento, aunque desde entonces la situación ha empeorado de forma ostensible para el Gobierno de Emmanuel Macron.
En primer lugar, porque el enquistamiento durante todo este tiempo de la protesta ha dejado sin combustible a muchas refinerías (cerca de la tercera parte, de acuerdo con el Gobierno) y lo notan todos los ciudadanos que utilizan sus vehículos.
Además, la oposición de izquierdas ha puesto más presión con una manifestación que el domingo sacó a varias decenas de miles de personas a la calle para exigir medidas compensatorias por la pérdida de poder adquisitivo.
"Estoy llegando antes de mi hora, mejor que otros días"
La corresponsal de COPE en París Asunción Serena está sondeando a los parisinos sobre cómo les está afectando estos paros y, al contrario de lo que podría ser, muchos admiten que han conseguido llegar al trabajo mejor que los días normales.
Es el caso de Esteban que trabaja en eventos, "estoy llegando incluso antes de la hora, no he encontrado ningún problema".
María que trabaja en restauración admite que se ha encontrado una situación mejor que el resto de días, "no he tenido ningún problema es como si no hubiera huelga".



