Sánchez se apropiará de las movilizaciones feministas del 8-M

El Presidente necesitará que las Cortes ya disueltas convaliden un decreto de igualdad laboral

Sánchez se apropiará de las movilizaciones feministas del 8-M

 

Ricardo Rodríguez
@rrodriguezmaeso

Jefe de Política

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 09:49

Pedro Sánchez activará propuestas con la mirada puesta en las reivindicaciones feministas del próximo 8 de marzo y pretende hacerlo con la aprobación previa de un real decreto ley sobre igualdad laboral entre hombres y mujeres. El Consejo de Ministros devolverá este viernes a la primera línea política sus medidas, que han estado paralizadas estos meses de Legislatura.

El Gobierno desempolva las propuestas contra “toda discriminación directa o indirecta, por razón de sexo, y, especialmente, las derivadas de la maternidad, la asunción de obligaciones familiares y el estado civil”. Entre otras cuestiones, las iniciativas más comentadas fueron equilibrar el número de hombres y mujeres en los consejos de administración de las empresas o establecer sanciones, que iban desde las leves, graves o muy graves, con cuantías de entre 60 y 50.000 euros. Estas últimas, dirigidas a compañías que impidan a sus empleados conciliar o extingan un contrato por embarazo o maternidad, entre otras realidades.

El Ejecutivo deberá llevar antes de un mes el decreto con las medidas para su convalidación a la Diputación Permanente del Congreso, toda vez las Cortes quedarán disueltas el 5 de marzo para dar paso oficialmente a la precampaña de las generales del 28 de abril. El reglamento permite al Gobierno tirar del órgano constituido para cumplir con las funciones de las cámaras mientras se encuentra cerrado el periodo de sesiones. Sin embargo, se ha recurrido tradicionalmente al mismo para situaciones excepcionales, como desastres y catástrofes naturales o pagos y cuestiones presupuestarias urgentes. Actuaciones de otros presidentes del Gobierno avalan, en cualquier caso, las intenciones de Sánchez.

El plan de Sánchez pasa por calentar motores de cara a las nuevas movilizaciones del 8-M que prevé usar como acicate de cara a las generales con un despliegue de sus dirigentes al frente a lo largo y ancho del país. Los socialistas aspiran a todas luces a la apropiación de un renovado éxito como el acontecido durante la huelga del año pasado contra la discriminación de género, cuyo impacto resultó incontestable. Días atrás, la vicepresidenta, Carmen Calvo, en una reunión en la sede de la calle Ferraz emplazó a las secretarias de Igualdad de las federaciones del PSOE a una “contestación rotunda” a la “derecha machista” y a los “principios fascistas” que discuten la violencia contra las mujeres.

El propio Pedro Sánchez, durante la clausura de la convención de los socialistas europeos, lanzó un alegato contra PP, Ciudadanos y Vox por querer, a su juicio, infravalorar a las mujeres, convirtiéndolas, según él, en ciudadanas “de tercera”. Con toda la artillería, el jefe del Ejecutivo se lanza a la caza del voto femenino. 

Lo más