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Trapero asegura que se ofreció a detener a Puigdemont tras la DUI

El todavía mayor de la policía autonómica está pendiente de juicio en la Audiencia Nacional por la actuación de los Mossos el 20-S y el 1-O

 

COPE.es

Tiempo de lectura: 4' Actualizado 18:26

El exjefe de los Mossos d'Esquadra Josep Lluís Trapero se puso a disposición del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña y de la Fiscalía para detener al expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont, tras la declaración de independencia del 27-O.

Así lo ha asegurado Trapero en su declaración de este jueves durante el juicio del procés a preguntas de Xavier Melero, abogado del exconseller de Interior Joaquim Forn. El mayor de los Mossos d'Esquadra, pendiente de ser juzgado en la Audiencia Nacional por rebelión, ha admitido que la policía catalana desconocía la "trascendencia jurídica" de la declaración unilateral de independencia aprobada por el Parlament o en qué delitos se podría haber incurrido, pero lo veía como algo "aparentemente de una cierta gravedad".

Además, Trapero, ha desvelado este jueves que la policía catalana encajaba "muy mal" los anuncios del exconseller de Interior Joaquim Forn de que el cuerpo garantizaría que se podría votar el 1-O con normalidad, ya que había en ellas "un punto de irresponsabilidad".

En su testifical en el juicio a la cúpula del "procés" en el Tribunal Supremo, Trapero ha destacado que desde que a mediados de julio de 2017 Forn sustituyó en Interior a Jordi Jané, el nuevo conseller les dijo que su discurso iba a ir por los "derroteros" de defender el referéndum, si bien ha precisado que, sobre la gestión que hizo de los Mossos, siempre actuó con "respeto".

No obstante, ha reconocido que cuando Forn decía que los Mossos garantizarían que los ciudadanos pudiesen votar con normalidad el 1-O, como aseguró nada más tomar posesión del cargo, esas declaraciones "encajaban muy mal" en el seno de la policía autonómica, especialmente a medida que tenían órdenes judiciales para impedir el referéndum, que ha llegado a tildar de "ilegal".

"Pienso que había un punto de irresponsabilidad", ha sostenido Trapero, sobre las afirmaciones de Forn.

Trapero se ha pronunciado en esos términos en respuesta a las preguntas del secretario general y abogado de Vox, Javier Ortega Smith, sobre los incidentes que apreció en la jornada del registro de la Conselleria de Economía de la Generalitat.

El mayor, que siguió la jornada desde el centro de coordinación (CECOR), ha indicado que fue informado del lanzamiento de una botella de agua a dos agentes de mediación de los mossos a los que confundieron con guardias civiles en las inmediaciones del teatro Coliseum.

También pudo apreciar desde la imagen tomada por el helicóptero que cuando los mossos montaron el cordón a través del que pretendían que saliera la comisión judicial, entre las 22 y las 22.30 horas, un grupo de personas, en la esquina de Gran Vía con la Rambla de Catalunya, se saltó el cordón de voluntarios y se puso delante de la Brigada Móvil (Brimo).

En ese momento se produjo "algún lanzamiento de alguna botella y algún empujón", ha admitido. Posteriormente, se contactó con los organizadores para que ayudaran a retirar a esas personas y así ocurrió. 

"Y, evidentemente, lo de los coches", ha añadido en la única mención que ha hecho en la primera parte de su testifical al destrozo de los vehículos de la Guardia Civil aparcados frente al edificio.

Trapero ha explicado también que al tener la percepción de que la comisión judicial seguía trabajando y que iba a tardar más -lo que ha admitido que pudo responder a un "malentendido"- se desmontó ese cordón, que constituía lo que ha definido como una salida "segura" para la comisión judicial. 

El mayor de los Mossos d'Esquadra Josep Lluis Trapero ha aceptado este jueves testificar en el juicio a la cúpula del "procés" en el Tribunal Supremo, pese a que está pendiente de ser juzgado por rebelión en la Audiencia Nacional por la supuesta pasividad de la policía autonómica el 1-O.

Trapero, para quien la Fiscalía pide 11 años de cárcel en su juicio en la Audiencia Nacional, ha anunciado al tribunal que juzga a la cúpula del "procés" en el Supremo que testificará, después de que el presidente de la sala, Manuel Marchena, le haya avisado de que puede no contestar a las preguntas que puedan perjudicarle.

El exjefe de los Mossos está prestando declaración acompañado de Olga Tubau, abogada que le defiende en la causa que tiene abierta en la Audiencia Nacional.

Antes del interrogatorio, Tubau ha pedido formular unas "consideraciones" sobre la declaración de Trapero ante el Supremo, lo que el presidente de la sala le ha denegado y, además, le ha advertido de que el mayor no podrá contar con su asesoramiento durante la testifical, más allá de aconsejarle si debe contestar o no alguna pregunta concreta.

El mayor, que fue destituido con el 155, comparece desde de las 11:00 horas como testigo en el Tribunal Supremo, donde se ha erigido en uno de los principales protagonistas del juicio a la cúpula del "procés", por su papel clave tanto en el registro a la Consellería de Economía el 20S como especialmente por el dispositivo policial del 1-O.

 

Pese a no estar en el banquillo del Supremo, altos cargos del Ministerio del Interior de la época, mandos de Policía Nacional y Guardia Civil durante el 1-O y, especialmente, el coordinador del dispositivo para impedir el referéndum, Diego Pérez de los Cobos, han arremetido en el juicio contra Trapero, a quien ven como el principal culpable de que el operativo de los Mossos fuese una "estafa".

Además del papel de los Mossos durante el 20S y el 1-O, es determinante oír en boca de Trapero su versión sobre tres reuniones clave: las que convocó el 26 y el 28 de septiembre para emplazar a Carles Puigdemont a que desistiera de seguir adelante con el referéndum por el riesgo para la seguridad, y la de la Junta de Seguridad, en que los miembros del Gobierno le vieron alineado con el expresidente catalán. 

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