Sánchez enmienda errores de Rajoy ante una escalada de tensión en Cataluña

“Los independentistas van a darse con un muro”, recalca el entorno del Presidente

Sánchez enmienda errores de Rajoy ante una escalada de tensión en Cataluña

 EFE

Ricardo Rodríguez
@rrodriguezmaeso

Jefe de Política

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 04:01

La cuesta arriba hacia el 10-N pasa inexorablemente para Pedro Sánchez por la sentencia del Tribunal Supremo del “procés”. Quiere el jefe del Ejecutivo en funciones actuar paso a paso, sin mostrar sus cartas, pero con “firmeza democrática”, “unidad” y “proporcionalidad” como receta. Los posibles escenarios están perfilados desde hace meses en La Moncloa.

El temor inmediato del Gobierno pasa por una tentativa de los secesionistas de incendiar las calles con el consiguiente perjuicio a la ciudadanía. En ese contexto, está sobre la mesa del Presidente la posibilidad de altercados, cortes de carreteras o intentos de bloquear servicios públicos tales como el AVE. El entorno de Sánchez, según ha podido saber la Cadena COPE, ha revisado y tomado nota de fallos de seguridad pasados –a toro pasado siempre resulta mucho más fácil- del Ejecutivo de Mariano Rajoy en jornadas clave en Cataluña.

El propio Sánchez ha trasladado públicamente su confianza en los mossos d'esquadra pero, si el independentismo pone a prueba su capacidad de control de la comunidad, tiene lista la aplicación de la Ley de Seguridad Nacional, incluso la ejecución de un decreto presidencial mediante el cual asumir el mando inmediato de todos los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado. También de la policía autonómica en un marco de excepcionalidad. De darse, el círculo de Sánchez traslada su determinación: “Los independentistas van a darse con un muro”.

El Gobierno se guarda en la recámara instrumentos más potentes a la espera de acontecimientos. En román paladino, el despliegue de un 155. El “procés” está muerto, pero nadie duda de que Quim Torra tiene la tentación de resucitarlo, de entrada, vía algaradas callejeras, obsesionado como está el presidente de la Generalitat con reactivar un clima de agitación social, pero si aspira a imágenes como las del referéndum ilegal del 1-O, avisan en La Moncloa, se equivoca. El núcleo duro del Presidente tampoco pierde de vista las consecuencias que podría tener para sus intereses partidistas en las urnas cualquier tropiezo en su acción. Aunque eluda decirlo en voz alta.

De modo que Sánchez está dispuesto a enseñar los dientes a los separatistas – sus guionistas relatan pormenores sobre la desconfianza que siempre rigió la relación del jefe del Ejecutivo para con el presidente de la Generalidad catalana - y, además, a recibir en La Moncloa a Pablo Casado, Albert Rivera, y hasta a Pablo Iglesias para ahondar en una posición conjunta de desbordarse el siempre temerario desafío de los secesionistas.

Sea como fuere, en La Moncloa, también en Ferraz, asumen el fallo del Alto Tribunal como un punto de inflexión tras el que, a sus ojos, arranca definitivamente la campaña electoral. Una carrera a las urnas en la que la gestión gubernamental de lo que está por venir se antoja una oportunidad para los socialistas de limitar los movimientos del PP, de crecer a costa de CS y dejar en evidencia a Podemos y Más País. Si los españoles buscan la opción segura, la opción de Estado, les falta decir, el voto útil será para Pedro Sánchez y sino, al menos, para el PSOE.

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