Pascual Ariño, experto inmobiliario: "La estrategia consiste en pedir al 3%-4% e invertir en activos que superen el 10%-12% de rentabilidad"
Pascual Ariño pasó de un sueldo de funcionario a tener 16 propiedades inmobiliarias y explica las claves para construir un patrimonio partiendo desde cero

Pascual Ariño
Madrid - Publicado el
3 min lectura42:46 min escucha
La historia de Pascual Ariño es la de un cambio radical de vida: de ser Policía Nacional a convertirse en un inversor inmobiliario con más de quince propiedades y alcanzar la libertad financiera. Sin ahorros, sin contactos y sin herencias, Ariño ha construido un patrimonio que hoy le genera más de 15.000 euros mensuales. Su trayectoria demuestra que es posible empezar desde cero y transformar por completo una situación económica, incluso partiendo de una nómina que apenas superaba los 1.500 euros.
La fórmula: vivir con menos y usar la deuda
El primer pilar de su método es un principio fundamental de las finanzas personales: vivir por debajo de tus posibilidades. Ariño critica la tendencia generalizada a gastarlo todo en bienes materiales y apariencias. “La mayoría de la gente se lo gasta absolutamente todo en aparentar y en caprichos, comprarse el último iPhone, ropa de marca, el mejor coche, y al final llegan justos a fin de mes o incluso en números rojos”, señala. Este control del gasto es el primer paso indispensable para poder crecer financieramente.

Fragmento de la entrevista
El segundo pilar es el apalancamiento, es decir, utilizar la financiación bancaria para invertir. Ariño distingue entre la “deuda mala”, la que se adquiere para consumir, y la “deuda buena”, que es la que te hace ganar más dinero. “Cuando entiendes el juego ves que cuanto más debes, más ganas, siempre y cuando sea deuda buena”, explica. La estrategia consiste en obtener préstamos con un interés del 3% o 4% para invertirlos en activos que generan una rentabilidad superior al 10% o 12%.
Cuanto más debes, más ganas, siempre y cuando sea deuda buena"
Inversor
De la nómina policial a ocho hipotecas
Uno de los momentos más extremos de su trayectoria fue cuando, siendo todavía policía con una nómina de unos 1.600 euros, llegó a acumular ocho hipotecas y dos préstamos personales de forma simultánea. La deuda mensual ascendía a 3.600 euros, más del doble de su sueldo. “Aunque destinase toda mi nómina al pago de la deuda, aun así no podía pagarla”, recuerda. Sin embargo, los bancos seguían dándole financiación porque los ingresos que recibía por los alquileres, que sumaban entre 8.000 y 9.000 euros mensuales, demostraban su solvencia.

Un cartel que anuncia que se alquila una vivienda, a 16 de septiembre de 2025, en Madrid (España)
Ante el miedo que genera acumular tanta deuda, Ariño asegura que el riesgo es bajo si se hacen bien los cálculos y se diversifica. “Si tú tienes 8, 10 o 15 viviendas, no te van a dejar de pagar todos los inquilinos a la vez”, argumenta. Sostiene que el mayor riesgo, en realidad, es tener una sola propiedad. Además, recuerda que hoy existen herramientas como el seguro de impago, que cubre las mensualidades en caso de que un inquilino no pague.
El mejor momento para invertir era ayer, el segundo mejor momento es ahora"
Inversor
Claves para una inversión rentable
La clave para que el sistema funcione es encontrar inversiones muy rentables, generalmente en las viviendas más baratas. Su primera gran oportunidad fue un local de poco más de 20.000 euros que generaba 400 euros al mes. “En 5 años, ese local está pagado. Digo, es que si no lo compro, soy tonto, literal”, comenta sobre aquella operación que le abrió los ojos al potencial del sector inmobiliario.
Una de las estrategias más importantes que aplica Ariño es la de vender propiedades que, aunque hayan duplicado su valor, ya no ofrecen una alta rentabilidad por alquiler. El error común, según él, es calcular el retorno sobre el precio de compra original. “La rentabilidad tienes que calcularla al precio actual de mercado”, subraya. De esta forma, libera capital para comprar más propiedades baratas que ofrezcan un mayor flujo de ingresos.
Pascual Ariño insiste en que su camino está al alcance de otros, pero requiere formación y un cambio de mentalidad. Anima a la gente a hacer números, analizar los riesgos reales y no dejarse llevar por los miedos infundados del entorno. Su historia es un testimonio de que con estrategia y disciplina, la independencia financiera es un objetivo tangible. Como él mismo afirma, “el mejor momento para invertir era ayer, el segundo mejor momento es ahora”.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.




