Gonzalo Bernardos, economista: "Vulnerable es quien cobra 1.613 euros y dedica más del 30% de su sueldo a pagar alquiler y suministros"
El economista analiza la crisis inmobiliaria y advierte de que la actual regulación provoca el efecto contrario al deseado, reduciendo la oferta y expulsando a los jóvenes

Gonzalo Bernardos
Madrid - Publicado el
3 min lectura
El mercado de la vivienda en España atraviesa una profunda crisis que, lejos de solucionarse, se agrava por momentos. Las medidas que prometían moderar los precios, como la Ley de Vivienda, están provocando justo el efecto contrario: una escalada de precios sin precedentes y una reducción drástica de la oferta de alquiler. Así lo asegura el prestigioso economista Gonzalo Bernardos, quien ha analizado la situación actual y advierte de que el panorama para los próximos años es desolador, especialmente para los más jóvenes.
El fracaso de la regulación del alquiler
El análisis de Bernardos es demoledor. La Ley de Vivienda, diseñada para contener los precios del alquiler, se ha convertido, en su opinión, en la principal responsable de la "subida espectacular" que experimenta el mercado. El economista explica que la norma ha generado una enorme inseguridad entre los propietarios, que han optado masivamente por retirar sus inmuebles del mercado de alquiler tradicional. "El propietario es una persona que, cuando se siente maltratada, huye", señala.

Esta huida se traduce en dos movimientos principales: el trasvase de viviendas al alquiler de temporada o turístico, o directamente su puesta a la venta. El resultado es una tormenta perfecta: la oferta de alquiler residencial se desploma mientras la demanda no deja de crecer. En ciudades como Barcelona, la situación es crítica, con una caída de la oferta de más del 25% en el último año. "Si antes había pocas probabilidades de encontrar piso, ahora es una misión casi imposible", lamenta Bernardos.
La Ley de Vivienda es la principal causa de la subida espectacular de los alquileres"
Economista
Jóvenes: misión imposible para acceder a una vivienda
La consecuencia más dramática de esta crisis la sufren los jóvenes, que se ven expulsados del mercado tanto del alquiler como de la compra. Con los alquileres por las nubes, la compra se presenta como la única alternativa para muchos, pero las condiciones son prohibitivas. Bernardos critica las ayudas públicas, como los avales del ICO, por considerarlas insuficientes y poco efectivas. "La única manera de que un joven sea propietario es que sus padres le compren la vivienda", afirma con rotundidad.

Gonzalo Bernardos durante la entrevista
El economista destaca un cambio de mentalidad forzado por las circunstancias. Mientras que antes los jóvenes preferían la flexibilidad del alquiler, ahora "quieren comprar por desesperación". Esta nueva demanda choca frontalmente con la escasez de obra nueva y unos precios de segunda mano que siguen al alza, creando un cuello de botella que deja sin opciones a una generación entera.
La única manera de que un joven sea propietario es que sus padres le compren la vivienda"
Economista
La parálisis de la obra nueva
La falta de vivienda nueva es, según Bernardos, el otro gran pilar de la crisis. El problema no es la falta de demanda, sino la incapacidad del sector para producir. El economista identifica tres grandes barreras: la falta de suelo finalista, la lentitud y complejidad de la burocracia para obtener licencias y el incremento de los costes de construcción. "Hoy un promotor que quiera hacer las cosas bien tarda una década", denuncia, lo que paraliza cualquier iniciativa a gran escala.
Ante este bloqueo, Bernardos propone soluciones alternativas. Por un lado, defiende la construcción de viviendas de 40 o 50 metros cuadrados, una opción más asequible que podría satisfacer parte de la demanda juvenil. Por otro, insiste en explorar el "derecho de vuelo", es decir, la posibilidad de construir nuevas plantas sobre edificios ya existentes. Se trata de una fórmula para densificar las ciudades sin necesidad de consumir nuevo suelo, aunque de momento choca con normativas municipales muy restrictivas.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.




