CÓMIC HISTORIA

El artista Pau recrea en un cómic la odisea bélica de su abuelo bajo cinco banderas

Combatiente republicano en la Guerra Civil, trabajador forzado en Francia, soldado con los británicos en Dunkerque, esclavo de los nazis y preso del franquismo. De 1936 a 1945, Vicente Jiménez-Bravo esquivó la muerte bajo cinco banderas en una aventura que su nieto, el dibujante mallorquín Pau, recrea en un ambicioso cómic cuyos protagonistas se transfiguran en animales.

Agencia EFE

Publicado el - Actualizado

4 min lectura

Combatiente republicano en la Guerra Civil, trabajador forzado en Francia, soldado con los británicos en Dunkerque, esclavo de los nazis y preso del franquismo. De 1936 a 1945, Vicente Jiménez-Bravo esquivó la muerte bajo cinco banderas en una aventura que su nieto, el dibujante mallorquín Pau, recrea en un ambicioso cómic cuyos protagonistas se transfiguran en animales.

Pau Rodríguez Jiménez-Bravo (Palma, 1972), que ha firmado solo con su nombre de pila cientos de historietas y viñetas y una decena de álbumes editados en diez idiomas, se embarcó en 2018 en un proyecto ingente que empezará a dar fruto en noviembre con la publicación de la primera parte de una pentalogía que culminará en 2027.

"Pasaba los veranos con el abuelo y su tema de conversación era la guerra, siempre estaba contando batallitas y las batallitas eran batallas de verdad", explica Pau en su estudio de Manacor. Conservaba aquellas historias desordenadas en su memoria y empezó a pensar en la posibilidad de darles forma cuando, tras el fallecimiento de su abuelo, encontró tres cuadernos en los que el propio Vicente escribió sus vivencias.

Sin embargo, el detalle de las peripecias particulares del abuelo, manchego de Manzanares que mintió sobre su edad para combatir en la defensa de la República con 17 recién cumplidos, se diluía para el dibujante en un contexto histórico complejo y desconocido. "Eso me echaba para atrás", asegura.

La espoleta para asumir el reto fue el nacimiento de su hija pequeña en 2017. Quería dejarle el legado de un bisabuelo que había vivido una juventud "tan extraordinaria", hacerlo con la máxima fidelidad histórica en todos los detalles ("o lo hago bien o no lo hago"), y dar a conocer una peripecia que fue compartida por miles de hombres y mujeres que salieron al exilio tras la Guerra de España y se vieron arrastrados por la Segunda Guerra Mundial.

Pero más allá de contribuir a preservar la memoria de unos hechos cruciales en la España y la Europa del siglo XX, Pau aspira a que "Las cinco banderas" represente una lección vital: "Mi hija merecía saber quién había sido su bisabuelo y que por muchos problemas que ella tuviera en la vida, los iba a poder superar porque él había superado cosas mucho peores".

Vicente sirvió a la bandera tricolor republicana durante la Guerra Civil, en la que luchó dentro de la XII Brigada Internacional, y con la caída de Cataluña en febrero de 1939 pasó a Francia, donde estuvo en algunos de los masivos campos de concentración en que cientos de miles de derrotados fueron encerrados bajo bandera francesa en condiciones penosas.

Pasó por varios destinos de trabajos forzados, desde una mina a una explotación maderera, y al enterarse de que los británicos reclutaban hombres para reforzar sus unidades en la guerra contra la Alemania nazi, declarada en septiembre de 1939, se puso bajo los auspicios de la Union Jack.

"Pensaba que la guerra duraría dos días, y que ya no sería un prisionero de Francia, sino un soldado inglés, y resulta que lo mandaron para Dunkerque y empezó la batalla", cuenta el dibujante.

Pero Vicente ya había guerreado bastante. Robó un tanque para escapar de la batalla e inició una larga huida en la que acabó cayendo en manos alemanas dentro de la Francia no ocupada. De nuevo le integraron en la red de trabajos forzados francesa, ahora para contribuir al esfuerzo bélico nazi. Estuvo desmontando municiones y después construyendo una base de submarinos donde ondeaba la esvástica, su cuarta bandera.

Se fugó otra vez y, tras mil dificultades, acabó llegando a París, donde tuvo la osadía de presentarse en la embajada de España y pedir documentos para volver a su país. Los consiguió, pero a su regreso fue enviado a un campo de concentración en Miranda de Ebro, encuadrado más tarde en una compañía de trabajadores que construyó carreteras en Mallorca y, desde 1942, obligado a hacer "3 años más de mili bajo la bandera del águila" en Palma, donde acabó instalándose y formando su familia.

"Y ahí se acaba lo extraordinario y luego ya hace una vida de perro, pero como todo el mundo en la época", cuenta Pau, que precisamente como un perro, valiente y sagaz, dibuja a su abuelo entre personajes de todo el reino animal, de ratones a conejos otras muchas especies.

Esta fantasía zoomorfa, reforzada por otras como la disputa constante por el destino de Vicente entre dos personajes que representan la suerte y la muerte, contrasta con la apuesta exhaustiva por la verosimilitud histórica. "He estado seis años documentándome a tope para poder dibujar la historia", afirma Pau.

El creador hizo una campaña de "crowdfunding" con la que consiguió vender por anticipado 1.700 ejemplares en español del primer volumen de "Las cinco banderas", que publicará en paralelo la editorial suiza Paquet para el mercado francés y belga, el mayor de Europa.

Visto en ABC

Programas

Último boletín

09:00 H | 03 ENE 2026 | BOLETÍN

Boletines COPE
Tracking