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PHOTOESPAÑA 2018

Tomas de Acillona, representante del pictorialismo, en PHotoEspaña

Uno de los autores clave en los orígenes de la fotografía española, Tomás de Acillona (1893-1957), es el protagonista de una muestra en el Museo del Romanticismo que reúne 34 piezas de bodegones, paisajes naturales y escenas costumbristas de la producción del artista y que se incluyen en PHotoEspaña 2018.

  • Agencia EFE

Uno de los autores clave en los orígenes de la fotografía española, Tomás de Acillona (1893-1957), es el protagonista de una muestra en el Museo del Romanticismo que reúne 34 piezas de bodegones, paisajes naturales y escenas costumbristas de la producción del artista y que se incluyen en PHotoEspaña 2018.

La exposición da a conocer la figura de un "virtuoso de la experimentación técnica", clave en la fotografía del siglo pasado, según ha explicado hoy en rueda de prensa su comisario, Mikel Lertxundi.

"Se trata de una colección de fotografías que resaltan por el valor del proceso de impresión, utilizando el complejo estilo de manipulación que caracterizaba al pictorialismo", ha explicado Lertxundi.

El pictorialismo es un movimiento fotográfico que buscaba alcanzar el valor artístico de la pintura y la escultura mediante el uso técnicas y efectos singulares, como la goma bicromatada y el desenfoque, obteniendo así un resultado cercano a las artes plásticas.

El vizcaíno de Getxo fue un fotógrafo aficionado atento a la experimentación que, según Lertxundi, gracias a su cómoda vida y riqueza cosechada por su familia, pudo dedicar su tiempo a pasear, leer y jugar con la fotografía.

Cerca de 1920, comenzó a trabajar junto al músico Andrés Isasi con la goma bicromatada y, años después, consiguió dominar dicho proceso con el uso de la "emulsión sensible a la luz solar aplicada sobre papel de dibujo", apunta.

A pesar de ser una disciplina ya en desuso, el artista comenzó a fotografiar el paisaje que admiraba, captar "naturalezas muertas" al estilo de las bellas artes y retratar personas en escenas costumbristas, llegando a producir dos millares de pruebas en veinte años.

Las intenciones técnicas del fotógrafo se acercaban "notoriamente" al desenfoque impresionista y buscaban la captación precisa de las calidades de la materia, siendo la nostalgia el principal estímulo de su fuerza creadora.

"Se trata de un movimiento que a menudo llegó a conceder una mayor importancia a la técnica que al motivo, es decir, a la forma de plasmar la realidad más que a la realidad en sí", ha añadido Lertxundi.

Con esta muestra, el Museo del Romanticismo cumple 6 años participando en el festival de PHotoEspaña, un hecho que ha resaltado durante la rueda de prensa su directora, Claude Bussac, que ha defendido la necesidad de convertir la fotografía en un "arte mayor".

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