"Con el paso del tiempo y el uso, los coches híbridos enchufables presentan problemas que suelen costar más de 10.000 euros en caso de tenerse que cambiar en un concesionario oficial"

La primera generación de vehículos con etiqueta ECO esconde costosas averías en sus baterías y componentes que pueden superar los 10.000 euros en reparaciones

José Manuel Nieto

Publicado el - Actualizado

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En el programa 'Poniendo las Calles' de COPE, Carlos Moreno 'El Pulpo' ha profundizado junto al experto en motor, Alfonso García 'Motorman', sobre una realidad que afecta a miles de conductores: las costosas averías en los coches híbridos enchufables de primera generación. Estos vehículos, que llegaron al mercado hace aproximadamente una década como una solución de movilidad mixta con el incentivo de la etiqueta ECO de la DGT, comienzan a mostrar problemas sistémicos cuyo coste de reparación puede ser muy elevado.

Los desafíos de los híbridos enchufables de primera generación

Los expertos advierten que los problemas van más allá de la degradación de la batería. Según Alfonso García, la empresa croata EV Klinic, especializada en vehículos eléctricos, ha detectado que los híbridos enchufables (PHEV) fabricados aproximadamente entre 2015 y 2020 presentan fallos graves y recurrentes. El principal problema reside en sus baterías, de pequeña capacidad (inferior a 10 kWh), que tras acumular entre 1.000 y 1.500 ciclos de carga, comienzan a fallar antes de alcanzar los 100.000 kilómetros.

Suele costar más de 10.000 euros en un concesionario oficial"

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El fabricante de automóviles alemán BMW presenta el BMW 225xe Active Tourer en el Salón del Automóvil de Ginebra 2019.

Pero la batería es solo una parte del problema. 'Motorman' señala que los inversores, cargadores integrados y otros componentes electrónicos de potencia también sufren averías importantes. Debido a que fueron modelos con una producción relativamente baja, el coste de estas piezas es muy alto, con reparaciones que oscilan entre los 5.000 y los 12.000 euros. Estas cifras hacen que, en muchos casos, la inversión en la reparación sea comparable al valor de mercado del propio vehículo, una situación que contrasta con la ayuda de hasta 4.500 euros que el Gobierno confirma para la compra de coches nuevos.

Un caso real que ilustra la situación

Un ejemplo revelador es el de un BMW 225xe Active Tourer de 2019 con solo 88.000 kilómetros. El fallo de la unidad de control central del sistema híbrido, el módulo de protección de la batería y la unidad de control de almacenamiento resultó en una factura de 7.655 euros, ya con un descuento aplicado. El coste original se acercaba a los 11.000 euros. Además, el estado de salud de la batería se había reducido al 79%, lo que anticipaba un inminente y costoso reemplazo. Situaciones similares se han reportado en modelos como el BMW 330e, Mercedes C/E/GLC 350e, Volkswagen Golf GTE y Passat GTE, a menudo por la entrada de humedad que daña los módulos.

Cualquiera avería de los componentes electrónicos ya no es posible conducir únicamente con el botón de combustión"

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BMW 330E M Sport Auto gris 2019

Esta problemática ha provocado una caída en los precios de los PHEV de segunda mano. Los compradores son ahora más cautelosos, y los expertos recomiendan realizar una prueba exhaustiva del estado de la batería y la electrónica antes de la compra. Como advierte 'Motorman', hay que tener "mucha atención a los chollos de segunda mano, porque cualquiera avería de los componentes electrónicos ya no es posible conducir únicamente con el botón de combustión". El circuito de alta tensión es esencial para el funcionamiento del vehículo en todos sus modos.

El futuro de los híbridos y las nuevas generaciones

Es importante destacar que estos problemas se centran en la primera generación de híbridos enchufables. A partir de 2020, los fabricantes han incorporado baterías de mayor capacidad, de entre 15 y 20 kWh, que permiten autonomías eléctricas superiores. Por ejemplo, el Volkswagen Golf eHybrid alcanza más de 140 km en modo eléctrico (NEDC), una cifra que, aunque notable, queda lejos de los 1.500 km de autonomía que homologa algún coche de combustión. Esta mejora reduce el número de ciclos de carga y el estrés térmico de los componentes. Sin embargo, la durabilidad a largo plazo de estos nuevos sistemas aún está por demostrarse en un contexto donde ventajas como las de los carriles VAO para vehículos ECO están cambiando.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.