Joan, 27 años, criador de gallinas camperas: "Nuestro huevo vale 38 céntimos frente a los 28 de uno industrial, la rentabilidad es del 25% comparado con el 10%; compensa pero requiere trabajo duro"
Con solo 27 años, Joan ha levantado en Mallorca una granja de gallinas camperas que prioriza el bienestar animal para competir con la industria tradicional