Lectio Divina San Pedro y San Pablo (29-6-2014), por Ángel Moreno de Buenafuente

Lectio Divina San Pedro y San Pablo (29-6-2014), por Ángel Moreno de Buenafuente
Madrid - Publicado el - Actualizado
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Lectio Divina San Pedro y San Pablo (29-6-2014), por Ángel Moreno de Buenafuente
La liturgia de la Palabra para la solemnidad de San Pedro y San Pablo (29-6-2014) es Act 12,1-11; Sal 33; 2Tim 4, 6-8.17-18; Mt 16,13-19
Experiencia pascual
Observa las dos lecturas que propone la Liturgia; una se refiere en especial a Pedro, la otra a Pablo, pero ambas contienen la experiencia del proceso pascual: persecución, noche, acoso de circunstancias adversas. Y cuando todo parece irremediable, la presencia del ángel del Señor, la asistencia de la fuerza de lo alto, dejan gustar el núcleo de la fe cristiana, el Misterio Pascual de muerte y vida.
"Pedro estaba en la cárcel bien custodiado, la Iglesia oraba insistentemente a Dios por él. La noche antes de que lo sacara Herodes, estaba Pedro durmiendo entre dos soldados, atado con cadenas. (?) De repente, se presentó el ángel del Señor, y se iluminó la celda. Tocó a Pedro en el hombro, lo despertó y le dijo: -"Date prisa, levántate."
Las cadenas se le cayeron de las manos, y el ángel añadió: -"Ponte el cinturón y las sandalias." Obedeció, y el ángel le dijo: -"Échate el manto y sígueme." (?) Salieron, y al final de la calle se marchó el ángel."
Yo estoy a punto de ser sacrificado, y el momento de mi partida es inminente. El Señor me ayudó y me dio fuerzas para anunciar íntegro el mensaje (?) Él me libró de la boca del león. El Señor seguirá librándome de todo mal, me salvará y me llevará a su reino del cielo.
Los relatos tienen resonancias de la noche en la que los israelitas alcanzaron la libertad, y sobre todo de la pasión del Señor. La Pascua es como un canon para interpretar la vida desde la perspectiva cristiana.
Confesión de fe
Es en la noche de Pascua cuando se nos invita a profesar la fe. Este día de San Pedro y San Pablo, el Evangelio nos ofrece la posibilidad de declarar nuestra pertenencia a Jesucristo.
-"Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?"
Simón Pedro tomó la palabra y dijo:
-"Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo."
De la respuesta que cada uno demos a la pregunta que hace Jesús a sus discípulos, depende la coherencia de nuestra identidad cristiana. Hoy es día de profesar nuestra pertenencia a Cristo y a la Iglesia.
Ofrecimiento de misericordia
La comunión con la Iglesia nos permite la mayor experiencia de liberación. En ella Jesucristo nos sigue ofreciendo el perdón, la misericordia. "Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo."
Las cadenas que sufrieron tanto el pueblo de Israel como San Pedro y San Pablo, las podemos sufrir nosotros, de otra manera, cuando nos sentimos esclavizados por nuestros pecados. El perdón de Dios, que Él nos otorga por medio de la Iglesia, nos posibilita la experiencia pascual.





