Homilía de José-Román Flecha 21 Domingo Tiempo Ordinario B (23-8-2015)

Homilía de José-Román Flecha 21 Domingo Tiempo Ordinario B (23-8-2015)
Madrid - Publicado el - Actualizado
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Homilía de José-Román Flecha 21 Domingo Tiempo Ordinario B (23-8-2015)
Reflexión homilética del sacerdote y teólogo José-Román Flecha Andrés para Domingo 21º del Tiempo Ordinario. B., 23 de agosto de 2015, titulada "Tú tienes palabras de vida eterna"
"Lejos de nosotros abandonar al Señor para servir a dioses extranjeros!" Es conmovedor este grito de los dirigentes de Israel. Según el libro de los Jueces, Josué reunió a las tribus de Israel y les planteó el dilema más importante de su historia: la elección de un Dios, y en consecuencia el tipo de cultura que pretendían adoptar (Jos 24, 1-18).
Servir a los dioses a los que habían adorado sus padres en Ur de Caldea o adorar a los dioses de los cananeos, que habian encontrado en la tierra prometida. Esa era la cuestión. Había que situarse entre la memoria de un pasado remoto y la difícil convivencia que ya se presentía para el futuro.
Pero Josué había vivido en Egipto, había sido fiel a Moisés, y con Caleb había explorado la tierra prometida y ofrecido esperanzas a su pueblo. Él había pasado el Mar Rojo y había atravesado el Jordán. Era un testigo de la alianza y de la fidelidad de Dios. Y por eso dio el testimonio de su opción: "Yo y mi casa serviremos al Señor".
Esa firmeza del jefe y la memoria de la liberacion obrada por Dios son los grandes motivos que llevan al pueblo a formular su propia confesión de fe: "¡Lejos de nosotros abandonar al Señor para servir a dioses extranjeros! El Señor es nuestro Dios? También nosotros serviremos al Señor".
EL PAN Y LA ENTREGA
También en el evangelio que hoy se proclama, se evoca una tensión y una seria interpelación (Jn 6, 60-69). En el discurso de Jesús en la sinagoga de Cafarnaúm, que sigue a la distribución de los panes y de los peces, Jesús ha escandalizado a "muchos" de sus discípulos. No pueden aceptar la idea de "comer la carne" del Hijo del hombre y "beber su sangre", para tener vida verdadera.
LA ALEGRÍA Y LA VIDA
Ante la deserción de "muchos discípulos", Jesús pregunta directamente a los doce apóstoles que Él ha elegido personalmente: "¿También vosotros queréis marcharos?" Esa interpelación tiene una dramática actualidad también en nuestros tiempos. Una vez más, la respuesta de Pedro representa a toda la Iglesia.
José-Román Flecha Andrés





