Poema para el verano, por Francisco Vaquerizo

Poema para el verano, por Francisco Vaquerizo

Redacción digital

Madrid - Publicado el - Actualizado

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Poema para el verano, por Francisco Vaquerizo Moreno

Os mando un poema eminentemente literario. Lleno de excesos y malabarismos lingüísticos. Con los calores, las musas se arrebatan un poco. La ejemplaridad de este poema es, más bien, estética. Uno, a veces, se deja arrastrar por uno mismo. Felices vacaciones y un cordial saludo. Francisco.

VERANO

Verano es la fatiga,

el peso de la luz sobre la carne,

las playas, los rastrojos,

el río, las libélulas

y el corazón buscándose la vida.

En verano se vive de milagro,

cada paso es un riesgo,

a no ser que se tomen las medidas

que dicta el protocolo.

En verano el reloj no da las horas

con el mismo entusiasmo,

cunden los fugitivos,

afloran los recuerdos

y los poetas sueñan cada noche

poemas imposibles que nunca escribirán

porque el calor no es bueno para la poesía.

(Las musas son más dadas

a los bosques sombríos,

a las claras corrientes,

a las frescas y lozanas praderas).

Cada verano nacen miles de adolescentes,

las estrellas presencian

nuevos ritos de amor cada verano

y no faltan suicidas en la lista de espera

para echarse al vacío.

Dicen que no hay verano sin catástrofe

desde el punto de vista veraniego.

Es un tiempo explosivo

donde todo está al límite,

donde la soledad anda sobrada,

donde el amor se pone en entredicho

y cada sombra esconde un sospechoso.

Los mantras, pocas veces o nunca,

dan la concentración liberadora.

Hay demasiado sol en el verano.

fin

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