Francesc Torralba, teólogo: "La muerte de un ser querido no se supera, como mucho se asume y se aprende a vivir con esa ausencia"
El filósofo, que perdió a su hijo de 26 años en un accidente de montaña, ha analizado en TRECE su libro 'La palabra que me sostiene', en la que profundiza sobre el duelo tras la pérdida de un ser querido

Publicado el
3 min lectura
En una semana trágica para España por el accidente ferroviario en Adamuz, son cientos de personas las que están viviendo un duro duelo por la pérdida de su ser querido en la tragedia. Un campo que ha estudiado en profundidad el teólogo y filósofo Francesc Torralba, y que dio forma en su libro 'La palabra que me sostiene'.
Torralba sabe bien lo que es el duelo, después de que hace unos años perdiera a su hijo en un accidente de montaña en los Picos de Europa, con tan solo 26 años. El teólogo ha afirmado en 'Ecclesia es domingo' que encontró en “la lectura y la meditación de la Palabra de Dios una consolación frente a la muerte de mi hijo muy joven”.
La muerte de su hijo fue traumática, ya que el propio Francesc Torralba acompañaba a su hijo: “Habíamos planeado la excursión con mucho deseo. En un momento dado se precipitó por un barranco. Fue un impacto terrible procesarlo, asumirlo y poder consolar y ayudar a sus hermanas, a mi esposa, a su novia...”
"la muerte de un ser querido no se supera, como mucho se asume"
Con anterioridad a la muerte de su hijo, Torralba ya había investigado sobre el duelo y la muerte, si bien reconoce que una cosa es el estudio y otra la experiencia propia: “Cuando uno habla desde lo vivido tiene autoridad moral. Las personas que escuchan saben que es una persona que sabe de lo que, habla aunque no compartan la misma idea. Puedes ser una brújula”, ha expresado.
No obstante, Francesc Torralba apunta que quienes buscan una sanación en experiencias ajenas, corren el riesgo de creer todo testimonio: “Es necesario educar el sentido crítico y no creérselo todo. Es distinto ser creyente y ser crédulo. El crédulo se lo traga todo sin discernimiento ni análisis. El creyente acepta una serie de afirmaciones pero las reflexiona. La fe adulta pasa por la crítica”, ha manifestado.
El filósofo catalán afrontó los instantes finales de su hijo, lo que le ha permitido aprender de situaciones límite: “Aprendes a ser mucho mas humilde, no tenemos control del futuro y aprovechas más cada momento, cada conversación. Yo he aprendido la cultura de la gratitud, tendemos a agradecer a posteriori cuando no te puede oír. No puedes posponer la gratitud, tienes que agradecer hoy, perdonar hoy. No pospongas”, ha aconsejado.
En este sentido, Torralba ha subrayado que “la muerte de un ser querido no se supera, como mucho se asume, uno la acepta y aprende a vivir con esa ausencia. Cuando un ser humano muere, está ausente, deja de estar en el espacio y tiempo y tienes que aprender a vivir con esa ausencia”.
Y es que el duelo, a juicio del teólogo, tiene que ver con el amor: “Cuando amas mucho a una persona y desaparece es muy difícil de aceptar”.
"el duelo en comunidad es más llevadero, si otro te sostiene da la impresión de que no estás solo en el mundo"
Preguntado por los errores más frecuentes que se cometen cuando tratamos de consolar a alguien que ha sufrido una pérdida, Torralba apunta que el principal es “dar consejos cuando no los ha solicitado”. Para evitar caer en ello, destaca que “la principal actitud es de escucha, que pueda liberar esas emociones, ese dolor, ese llanto, esas lágrimas. Es estar al lado, no te quedes dentro nada, lo peor es encerrarse e intentar salir solo”.
Y es que “el duelo en comunidad es más llevadero, si otro te sostiene y te da apoyo esto te da la impresión de que no estás solo en el mundo”, ha agregado.
Torralba a su vez ha recalcado que los creyentes, siempre que esa fe “sea muy robusta”, están capacitados para superar un duelo con mayor rapidez. “Cuando ocurre una situación límite hay una especie de movimiento sísmico, se conmueve tu vida personal, espiritual y social. Hay personas que dejan de creer en ese Dios que me protegía, me sostenía. Hay un movimiento hacia el ateísmo, pero en otras personas es todo lo contrario, se agarra a esa fe y confía en que la muerte es la transición a un nacimiento en la que creemos”, ha apuntado.





