El Papa llama a la hermana Paësie en Haití para rezar por su labor con los niños más pobres

Fue el sábado cuando esta religiosa francesa recibió la llamada del Santo Padre para interesarse por la situación de Puerto Príncipe y asegurarla en sus oraciones

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La hermana Paësie, religiosa francesa, vive desde 1999 en Puerto Príncipe para dedicarse a la atención de los más de 2.500 niños que viven en el barrio más pobre de la capital haitiana, Cité Soleil. La Familia Kizito es la organización que se fundó hace diez años para centrarse en la educación y protección de los niños de la calle y de los presos. La hermana ha contado en Vatican News cómo ha sido recibir una llamada tan especial. Ha relatado que la voz del papa ha sido muy cercana y ella misma pudo sentir “su dulzura y amabilidad”.

Haití se encuentra sumida en un contexto de profunda violencia y en el barrio de Cité Soleil, la pobreza se extiende a pasos agigantados. En los barrios populares se producen enfrentamientos entre grupos armados de forma casi diaria. Además, la hermana Paësie ha contado que las bandas están adquiriendo cada vez más poder y que se encuentran en casi todos los rincones de la capital.



"Familias enteras se ven obilgadas a abandonar sus barrios"

Estos grupos se hacen prácticamente con el control del barrio al completo y cuando esto ocurre las actividades se paralizan de forma completa. La consecuencia directa de esto es el aumento de la pobreza y del hambre y núcleos familiares enteros se ven obligados a huir y a abandonar sus pertenencias y sus casas. Las familias necesitan buscar una nueva que los acoja para empezar de cero en un barrio nuevo y estas circunstancias hace que sea aún más difícil salir adelante.

Además, también ha contado que los secuestros a cambio de un rescate son muy frecuentes en Haití y un ejemplo claro de ello fue el que se produjo el mes pasado a las seis religiosas en la capital. No tuve la sensación de que la Iglesia fuera especialmente el objetivo. Actuaron con la esperanza de obtener un rescate. A veces depende del estilo de vida de las personas consagradas, sacerdotes o religiosas. En la mente de la gente, algunos pueden estar asociados a la categoría de los "más ricos", pero no se puede generalizar”.

Por último, la hermana ha querido recalcar la difícil situación por la que atraviesan los niños de la calle a los que ayudan diariamente. Pobreza y hambre es la realidad a la que se enfrentan cada día e incluso alunas madres le han llegado a decir: Hermana, si no fuera por usted, estaríamos todas muertas". La hermana Paësie ha declarado que ante estas situaciones, no le falta lo más importante, Cristo está siempre junto a ellas en esta difícil labor. .”El Señor está presente. Creo que esa es realmente la respuesta. Él está presente para ellos. Puede que esté presente a través de mí o de alguna otra manera. Pero nunca abandona a sus hijos”

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