El Papa León XIV pide redescubrir el Concilio Vaticano II: "constituye todavía hoy la estrella polar del camino de la Iglesia"
El Pontífice ha animado durante la Audiencia General de este miércoles a releer los documentos conciliares para responder a los desafíos de la Iglesia y del mundo actual

El Papa León XIV durante la Audiencia General del 7 de enero de 2026
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En la Audiencia General de este miércoles 7 de enero, tras el cierre del Año Jubilar, el Papa León XIV ha anunciado el inicio de un nuevo ciclo de catequesis dedicado al Concilio Vaticano II y ha subrayado su vigencia y su importancia como referencia esencial para la vida y la misión de la Iglesia en el mundo contemporáneo.
“Después del Año jubilar, durante el cual nos hemos detenido sobre los misterios de la vida de Jesús, empezamos un nuevo ciclo de catequesis que se dedicará al Concilio Vaticano II y a la relectura de sus Documentos”, ha afirmado el Pontífice al comienzo de su intervención.
"la estrella polar del camino de la Iglesia"
Al recordar los sesenta años del Concilio Vaticano II, conmemorados recientemente, León ha advertido que, aunque históricamente cercano, el evento conciliar corre el riesgo de ser conocido solo de manera indirecta: “Será importante conocerlo nuevamente de cerca, y hacerlo no a través ‘de oídas’ o de interpretaciones que se han dado, sino releyendo sus Documentos y reflexionando sobre su contenido”.

El Papa León XIV durante la Audiencia General del 7 de enero de 2026
En ese contexto, el Papa ha destacado que el magisterio conciliar “constituye todavía hoy la estrella polar del camino de la Iglesia”, citando a Benedicto XVI, quien afirmaba que “los documentos conciliares no han perdido su actualidad con el paso de los años; al contrario, sus enseñanzas se revelan particularmente pertinentes ante las nuevas instancias de la Iglesia y de la actual sociedad globalizada”.
cambios y desafíos
Durante la catequesis, León XIV ha evocado también el espíritu con el que san Juan XXIII inauguró el Concilio el 11 de octubre de 1962, describiéndolo como “la aurora de un día de luz para toda la Iglesia”. A partir de esa experiencia, ha explicado, la Iglesia redescubrió su identidad como misterio de comunión, impulsó una profunda renovación litúrgica y aprendió a dialogar con el mundo moderno, acogiendo “los cambios y los desafíos de la época moderna en el diálogo y en la corresponsabilidad”.
El Pontífice ha subrayado que este impulso sigue siendo una tarea abierta. “Todavía debemos realizar más plenamente la reforma eclesial”, ha afirmado, llamando a los cristianos a ser “atentos intérpretes de los signos de los tiempos, alegres anunciadores del Evangelio, valientes testigos de justicia y de paz”.
Citando palabras de san Pablo VI, el Papa León XIV ha recordado también que el Concilio impulsó a la Iglesia a salir al encuentro de la humanidad, consciente de haber vivido “un tiempo de gracia en el que se condensaba pasado, presente y futuro”. En esa misma línea, ha concluído que volver a los documentos conciliares permite a la Iglesia renovar su misión hoy: “Acogemos la rica tradición de la vida de la Iglesia y, al mismo tiempo, nos interrogamos sobre el presente y renovamos la alegría de correr al encuentro del mundo para llevar el Evangelio del reino de Dios, reino de amor, de justicia y de paz”.





