El Papa Francisco nombra al cardenal Kevin Farrel como nuevo camarlengo
La Iglesia estaba sin camarlengo y el Papa Francisco ha nombrado para ocupar el cargo al cardenal Kevin Farrel

El Papa Francisco nombra al cardenal Kevin Farrel como nuevo camarlengo
Madrid - Publicado el - Actualizado
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El Papa Francisco ha nombrado como camarlengo al cardenal estadounidense Kevin Farrel. De origen irlandés es el actual prefecto del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida. La Iglesia católica se encontraba sin camarlengo desde hace algunos meses cuando falleció el cardenal francés Jean-Louis Tauran. Pero, ¿qué es el camarlengo?
Cuando un Papa fallece o renuncia, el gobierno provisional de la Iglesia católica pasa a manos del cardenal camarlengo. Este es el que debe administrar los bienes de la Santa Sede hasta que se vuelva a elegir a un Papa. Además, es el que se encarga de confirmar -una vez informado por el prefecto de la Casa Pontificia- de la muerte del papa y de firmar el acta del deceso.
También en caso de renuncia, sellará el apartamento del pontífice difunto, de tomar posesión del Palacio Apostólico Vaticano y de los palacios Lateranense y de Castel Gandolfo.
Cuando el Papa fallece o renuncia cesan de sus cargos todos los jefes de los consejos pontificios e incluso el secretario de Estado. Sólo permanecen el camarlengo, el penitenciario mayor y el vicario para Roma.
Kevin Farrel nació en Dublín el 2 de septiembre de 1947 y ha ejercido como sacerdote en México y Estados Unidos, donde fue arzobispo auxiliar de Washington y en 2007 pasó a ser obispo de Dallas. Desde el 15 de agosto de 2016 es el prefecto del nuevo dicasterio (ministerio vaticano) para los Laicos, Familia y Vida.
Constitución Apostólica Pastor Bonus
El artículo 171 de la Constitución Apostólica Pastor Bonus afirma que: “Cuando está vacante la Sede Apostólica, es derecho y deber del cardenal Camarlengo de la Santa Iglesia Romana reclamar, también por medio de un delegado suyo, a todas las administraciones dependientes de la Santa Sede las relaciones sobre su estado patrimonial y económico, así como las informaciones sobre los asuntos extraordinarios que estén eventualmente en curso, y a la Prefectura de los Asuntos Económicos de la Santa Sede el balance general del año anterior, así como el presupuesto para el año siguiente. Está obligado a someter esas relaciones y balances al Colegio de Cardenales”.





