El Obispo noruego que se convirtió desde el ateísmo hasta ordenarse como cisterciense y que será el encargado de los ejercicios espirituales del Papa
El Obispo de la ciudad noruega de Trondheim dirigirá los ejercicios espirituales de la Curia Romana que se celebrarán entre el 22 de febrero y el 27 en el Vaticano

Erik Varden, obispo de Trondheim
Madrid - Publicado el
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Erik Varden es un obispo noruego, cisterciense y converso. Su historia de conversión desde el ateísmo hasta el monasterio cisterciense se une a una carrera literaria de éxito. Ahora, será el encargado de dirigir los ejercicios espirituales de la Curia Romana. «Iluminados por una gloria escondida» es el nombre elegido para estos ejercicios que tendrán lugar entre el 22 y el 27 de febrero, después del miércoles de ceniza.
El programa de los ejercicios incluirá materias como ‘San Bernardo idealista’ y ‘La ayuda de Dios’ (lunes 23). ‘Hacerse libres’ y ‘El esplendor de la verdad’ (martes 24). ‘Mil caerán’ y ‘Yo lo glorificaré’ (miércoles 25). ‘Los ángeles de Dios’ y ‘San Bernardo realista’ (jueves 26). Y ‘Sobre la consideración’ y ‘Comunicar esperanza’ (viernes 27). Unos temas que buscan profundizar en el discernimiento y en la solemnidad de la Cuaresma. A los ejercicios están convocados los miembros de la Curia, los cardenales residentes en Roma y los prefectos de los Dicasterios, así como el Papa León XIV.
Erick Varden, converso y obispo
Varden, de 52 años, tendrá el honor de presidir uno de los momentos más importantes del año litúrgico. Su historia personal es muy llamativa, vivió su juventud en Noruega como un ateo satisfecho, hasta que, a sus 15 años, le fue otorgado el don de la fe y, más tarde, la vocación monástica cisterciense, para la que se formó en las islas británicas. Allí vivió hasta que el Papa Francisco le nombró obispo de Trondheim, una ciudad bañada por los impresionantes fiordos noruegos y de origen en la época vikinga.
El noruego, que también es presidente de la Conferencia Episcopal Escandinava, ha destacado también por su éxito como escritor teológico, sus cuatro obras han sido una referencia en la que trata temas como la castidad o su propia conversión y le han convertido en un autor muy reconocido y buscado en la literatura católica. Su visión, su escritura y su claridad le han valido varias invitaciones a charlas y eventos sobre espiritualidad, discernimiento y otros temas esenciales para el catolicismo.





