Congregación para la Doctrina de la Fe: Nota sobre la moralidad del uso de algunas vacunas contra la Covid-19

Congregación para la Doctrina de la Fe: Nota sobre la moralidad del uso de algunas vacunas contra la Covid-19
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Es "moralmente aceptable utilizar vacunas anti-Covid-19 que han utilizado líneas celulares de fetos abortados en su proceso de investigación y producción". Lo dice la Congregación para la Doctrina de la Fe en una nota firmada por el prefecto, cardenal Luis Ladaria, y el Secretario, Arzobispo Giacomo Morandi, explícitamente aprobada por el papa Francisco el 17 de diciembre. En la nota también puede leerse como para la Congregación se trata de "un imperativo moral" garantizar que "las vacunas eficaces y éticamente aceptables" sean accesibles "también a los países más pobres y de manera que no les resulte costoso", porque la falta de acceso a las vacunas "se convertiría en otro motivo de discriminación e injusticia".
Nota sobre la moralidad del uso de algunas vacunas contra la Covid-19
La cuestión sobre el uso de las vacunas, en general, suele estar en el centro de insistentes debates en la opinión pública. En los últimos meses, han llegado a esta Congregación varias peticiones de una opinión sobre el uso de algunas vacunas contra el virus SARS-CoV-2, causante de la Covid- 19, desarrolladas recurriendo, en el proceso de investigación y producción, a líneas celulares que provienen de tejidos obtenidos de dos abortos ocurridos en el siglo basado. Al mismo tiempo, se han producido diversas declaraciones en los medios de comunicación por parte de Obispos, Asociaciones Católicas y Expertos, diferentes entre sí y a veces contradictorias, que también han planteado dudas sobre la moralidad del uso de estas vacunas.
Sobre esta cuestión ya hay un importante pronunciamiento de la Pontificia Academia para la Vida, titulado "Reflexiones morales acerca de las vacunas preparadas a partir de células procedentes de fetos humanos abortados" (5 junio 2005). Además, esta Congregación se expresó al respecto con la Instrucción Dignitas Personae (8 de septiembre de 2008) (cf. nn. 34 y 35). En 2017, la Pontificia Academia para la Vida volvió a tratar el tema con una Nota. Estos documentos ya ofrecen algunos criterios generales dirimentes.
Dado que están ya disponibles, para su distribución y administración en diversos países, las primeras vacunas contra la Covid-19, esta Congregación desea ofrecer algunas indicaciones que clarifiquen este tema. No se pretende juzgar la seguridad y eficacia de estas vacunas, aun siendo éticamente relevante y necesario, porque su evaluación es competencia de los investigadores biomédicos y las agencias para los medicamentos, sino únicamente reflexionar sobre el aspecto moral del uso de aquellas vacunas contra la Covid-19 que se han desarrollado con líneas celulares procedentes de tejidos obtenidos de dos fetos abortados no espontáneamente.
El Sumo Pontífice Francisco, en la Audiencia concedida al suscrito Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, en fecha 17 diciembre 2020, ha examinado la presente Nota y ha aprobado la publicación.
Dado en Roma, en la sede de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el 21 de diciembre de 2020, Memoria litúrgica de San Pedro Canisio.
Luis F. Card. Ladaria, S.I.
Prefecto
+ S.E. Mons. Giacomo Morandi
Arzobispo Titular de Cerveteri
Secretario
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[1] Congregación para la Doctrina de la Fe, Instrucción Dignitas Personae (8 diciembre 2008), n. 35; AAS (100), 884.
[2] Ibid, 885.
[3] Cfr. Pontificia Academia para la Vida, "Moral reflections on vaccines prepared from cells derived from aborted humanfoetuses", 5 junio 2005.
[4] Congregación para la Doctrina de la Fe, Instruc. Dignitas Personae, n. 35: "Cuando el delito está respaldado por las leyes que regulan el sistema sanitario y científico, es necesario distanciarse de los aspectos inicuos de esos sistemas, a fin de no dar la impresión de una cierta tolerancia o aceptación tácita de acciones gravemente injustas. De lo contrario, se contribuiría a aumentar la indiferencia, o incluso la complacencia con que estas acciones se ven en algunos sectores médicos y políticos".
[5] Cfr. Francisco, Discurso a los miembros de la Fundación





