Confiar en los tiempos de Dios y el deseo de que la paz avance en Ucrania: las claves del Ángelus del Papa
El Papa se ha centrado en el principio del ministerio de Cristo como ejemplo para los cristianos de no rendirse ante la adversidad y confiar en los tiempos de Dios

El Papa durante el Ángelus
Madrid - Publicado el - Actualizado
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A 20 grados bajo cero, la inhumanidad de la guerra en Ucrania se ceba con los civiles, obligados a vivir un invierno más con el suministro energético bajo mínimos, con la calefacción mermada, con el agua caliente que no llega... Rusia, centra el grueso de sus ataques en la infraestructura energética ucraniana. La estrategia no es nueva, en los casi 4 años de guerra, cada invierno, hemos visto como este tipo de ataques crecían a medida que la nieve comenzaba a cubrir el país agredido, a medida que las temperaturas se desplomaban, los drones rusos, como un enjambre, se dirigían a los objetivos clave para mantener el calor en los hogares de los ciudadanos de Kiev, Lviv y tantas otras ciudades que, pese a estar relativamente lejos del frente sufren mucho sus consecuencias.
Es innegable que los esfuerzos por establecer conversaciones, los esfuerzos por negociar una paz, son mucho más esperanzadores que nunca, pero a pesar de eso, la paz no termina de llegar, ni siquiera vemos con claridad un posible alto el fuego, un pequeño descanso en las hostilidades que pueda servir de preludio a la paz duradera y justa que se anhela.
El vaticano con ucrania
El Papa no podía mantenerse ajeno a lo que acontece en una de las guerras más cruentas de cuantas ocurren en un mundo tristemente castigado por el conflicto, que como una macabra moda, cae con saña sobre tantos y tantos territorios. Con amargura, El Papa se ha referido así a lo que ocurre en el país del este de Europa: "también en estos días, Ucrania está siendo objeto de continuos ataques, que dejan a poblaciones enteras expuestas al frío del invierno. Sigo con dolor lo que está sucediendo, estoy cerca y rezo por quienes sufren. La prolongación de las hostilidades, con consecuencias cada vez más graves para la población civil, amplía la fractura entre los pueblos y aleja una paz justa y duradera. Invito a todos a intensificar aún más los esfuerzos para poner fin a esta guerra."
confiar en los tiempos de dios
El Papa, en su catequesis, se ha referido a lo que cuenta el Evangelio de hoy, los primeros pasos de Jesús en su ministerio público, después de su bautizo y de la llamada a los primeros discípulos. León XIV insiste en una reflexión sobre el momento en el que Jesús comienza a predicar: "cuando se enteró de que Juan (Bautista) había sido arrestado", una circunstancia que pone de manifiesto la poca predisposición de los líderes populares y civiles de aceptar a Jesucristo como Mesías. En vez de mantener un perfil bajo, Jesús se dedica a predicar la buena nueva: "el Reino de los Cielos está cerca".
"También en nuestra vida personal y eclesial, a veces debido a resistencias internas o a circunstancias que no consideramos favorables, pensamos que no es el momento adecuado para anunciar el Evangelio, para tomar una decisión, para hacer una elección, para cambiar una situación. Sin embargo, el riesgo es quedarnos bloqueados en la indecisión o prisioneros de una prudencia excesiva, mientras que el Evangelio nos pide que asumamos el riesgo de confiar; Dios obra en todo momento y todo momento es bueno para el Señor, aunque no nos sintamos preparados o la situación no parezca la mejor", culmina su reflexión el Pontífice.





