"Tener presencia regular en Tierra Santa": los obispos del mundo se reúnen en Israel y Palestina para asegurar la presencia del cristianismo en la región
El encuentro anual que reúne a obispos de todo el mundo, 'Holy Land Coordination 2026', ha concluido este jueves. En el encuentro ha participado el obispo emérito de la Seu D'Urgell Joan Enric Vives Sicilia

holy land coordination
Madrid - Publicado el - Actualizado
3 min lectura
Tierra Santa vive la paradoja de ser la tierra sagrada de tres religiones monoteístas que dicen ser el mensaje de la paz. Sin embargo, la tierra que hoy ocupan israelíes y palestinos lleva siglos y siglos siendo un polvorín, un lugar en el que la violencia más cruda toma forma, el enfrentamiento, la división y la intolerancia han reinado durante demasiado tiempo. Allí, en Tierra Santa, siempre ha habido cristianos, pero cada vez son menos, la guerra, la discriminación sufrida por su condición, el hecho de que la mayoría sean palestinos que viven bajo la ocupación israelí y sus conexiones con Europa, les han hecho emigrar en un número demasiado elevado.
Ante eso, obispos de todo el mundo deciden reunirse anualmente en Tierra Santa con varios objetivos, entre ellos garantizar esa presencia regular del cristianismo en la tierra de Jesucristo. También dar esperanza a los cristianos que viven allí y, por supuesto, ser agentes de paz, "presionar o persuadir" en pos de una solución pacífica al conflicto que tantas masacres e injusticias produce desde hace más de 100 años entre Israel y Palestina.
"Escuchamos relatos sobre ataques de colonos israelíes y su continua violencia e intimidación, el robo de ganado y la demolición de propiedades, que impiden a muchos dormir por la noche noche ante el miedo a más violencia. Cuando les preguntamos quién ve sus luchas y su clamor por vivir en paz con sus vecinos, respondieron: «Nadie nos ve»." Así reza uno de los párrafos del comunicado de la Conferencia Episcopal Española, muy esclarecedor con la situación tan difícil que viven los palestinos de la Cisjordania ocupada, donde se encuentra Belén, parte de Jerusalén y Taibe, la única localidad íntegramente cristiana del territorio que comprende el Estado de Israel y los territorios palestinos.
Precisamente en Taibe, encontraron un testimonio dificilísimo, que va en la línea de lo que es la tónica en la Cisjordania ocupada: " ataques constantes de colonos extremistas, el arranque de sus olivos, la confiscación de sus tierras y actos de intimidación que hacen su vida cotidiana insoportable, empujando a muchos hacia una emigración masiva."
Los obispos han hecho balance de los cambios encontrados de un año para otro y de la injusta situación que sigue golpeando tanto a los palestinos como a los israelíes que se atreven a alzar la voz contra las acciones de su gobierno: "en los doce meses transcurridos desde nuestra última visita, la Tierra de la Promesa se ha ido reduciendo y poniendo a prueba. Gaza sigue siendo una catástrofe humanitaria. Las personas de Cisjordania con las que nos encontramos están desmoralizadas y atemorizadas. Las valientes voces israelíes que alzan la voz en defensa de los derechos humanos y civiles están cada vez más amenazadas; abogar por las voces marginadas implica una solidaridad costosa. Tememos que pronto ellas también sean silenciadas."
El obispo emérito de la Seu d'Urgell Joan Enric Vives Sicilia, fue el representante de los obispos españoles. Junto a sus compañeros, se reunieron con el cardenal Pizzabala, Patriarca Latino de Jerusalén y mantuvieron una videollamada con Gabriel Romanelli, párroco de la Iglesia de la Sagrada Familia, única católica en Gaza.





