Los obispos de Haití a los grupos ilegítimamente armados en su mensaje de Navidad: “¡Silencien sus armas!”
Los prelados hacen un llamamiento a estos grupos y quienes los financian para que "detengan la locura asesina del odio y del desprecio por la vida"

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“En nombre de Jesucristo, el Hijo de Dios encarnado, que vino a traernos la verdadera paz, lanzamos un grito desde nuestros corazones de pastores a nuestros hermanos y hermanas haitianos, aquí y en otros lugares, y a la comunidad internacional, sobre la extrema gravedad de la situación”, estas palabras han sido pronunciadas por los obispos de Haití en su mensaje de Navidad. Los prelados hacen un llamamiento a los grupos ilegítimamente armados y a quienes los financian, para que “detengan la locura asesina del odio, del desprecio por la vida y ¡silencien sus armas!”.
En su mensaje han querido citar al Papa Francisco, invocando que “en lugar de la guerra fratricida, debemos invertir en la paz y el amor, en la reorganización de nuestras infraestructuras, sistemas sanitarios y educativos, así como en el cambio de nuestras mentalidades”. Además indican que es hora de reconstruir las instituciones, en especial la Justicia, “para frenar la cultura de la impunidad que es la causa lógica de la perpetuación de la corrupción y la violencia en el país” para garantizar, con espíritu de pertenencia a esta tierra haitiana, un futuro mejor.
Apoyo a la Policía Nacional de Haití
Los obispos de Haití creen que es “necesario y urgente” un apoyo efectivo a la Policía Nacional en materia de equipamiento, logística y acondicionamiento de combate así como revisión de sueldos y personal “para contribuir a combatir el flagelo de la delincuencia y generar un clima propicio para la normalización de la vida en el país”. Explican que “el establecimiento de un clima de seguridad en el país sigue siendo una de las condiciones necesarias para la reanudación de las actividades económicas culturales y sociales y la organización de elecciones democráticas y transparentes”.
El mensaje navideño toca de lleno aspecto doloroso que es el de la emigración de tantas personas que, obligados por las condiciones insoportables del país se ven empujados a refugiarse “a toda prisa y por todos los medios”, en territorios donde no siempre son bienvenidos. En particular, en la vecina República Dominicana, “son objeto de un trato indescriptible, que pisotea los principios e imperativos de los derechos humanos, el derecho internacional humanitario, el derecho de los refugiados y, en especial, el Protocolo de 1999”.
Fraternidad y solidaridad
Los obispos concluyen su mensaje indicando que “el tiempo de Navidad nos invita a poner en práctica los valores de respeto mutuo, justicia, armonía, fraternidad y solidaridad sobre los que construir y fundar este nuevo Haití tan deseado por todos”. También cuentan con la esperanza de que “la luz de la Verdad brille sobre Haití y en nuestros corazones para que podamos encontrar la esperanza y vivir una Feliz Navidad 2022 y un Próspero Año Nuevo 2023 en la justicia y la paz, el amor y el respeto a la vida”.





