La Gruta de la Natividad "dará sorpresas'": comienza su primera restauración en 600 años
La intervención en el lugar del nacimiento de Jesús en Belén es un hito de unidad ecuménica entre las distintas confesiones cristianas que lo custodian

Madrid - Publicado el
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La Gruta de la Natividad en Belén, el lugar donde la tradición cristiana sitúa el nacimiento de Jesús, ha comenzado su primera restauración integral en 600 años. Este proyecto, a cargo de una empresa italiana especializada, no solo busca preservar el valioso santuario, sino que se erige como un importante símbolo de unidad y se espera que genere un impacto económico positivo en la ciudad.
Un delicado ejercicio de diálogo
La basílica está regida por el llamado ‘Status Quo’, un antiguo acuerdo que regula la convivencia entre las distintas confesiones cristianas que la custodian: griegos ortodoxos, armenios apostólicos y católicos. Cualquier intervención debe contar con el consenso de todas las comunidades, lo que, según la arqueóloga Cayetana H. Johnson, fomenta la colaboración: "Tiene este perfume de convivencia, de armonizar, de ponerse de acuerdo, que eso también crea una hermandad".

Posibles sorpresas arqueológicas
La experta de la Universidad Eclesiástica San Dámaso se muestra expectante ante los hallazgos que puedan surgir. "Ver esa cueva, qué sorpresita nos va a dar, que nos lo va a dar", ha afirmado. La intervención actual corresponde a la tercera fase de un plan general que ya renovó el tejado y la basílica interna.
Johnson recuerda que la elección de una cueva como lugar de nacimiento se ajusta a las costumbres de las viviendas troglodíticas de la zona en el siglo I. Además, el yacimiento tiene una compleja historia, pues el emperador Adriano intentó anular su carácter sagrado plantando sobre él un bosque pagano, aunque la devoción se mantuvo de forma clandestina.

Gracias a esa memoria conservada, Constantino el Grande y Santa Elena pudieron erigir la primera basílica de la Natividad, que presentaba una estructura octogonal sobre la gruta. La basílica que se puede ver hoy es, en gran parte, fruto de la posterior reconstrucción del emperador Justiniano.
El anuncio de la restauración coincide con el periodo de celebraciones navideñas de las distintas comunidades, ya que los ortodoxos la celebran el 6 de enero y los armenios el 19 de enero. Sobre la duración de los trabajos, Johnson es clara, aludiendo al ritmo propio de la región: "No hay tiempo, en el oriente no tenemos tiempo".
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