Sor Amparo, a las exreligiosas de Belorado: “Las quiero mucho, me da mucha pena lo que han hecho”
La comitiva judicial ha accedido al monasterio burgalés para proceder a la entrega de llaves a la Federación de las Clarisas, después de que las últimas tres exmonjas cismáticas abandonaran durante la madrugada el convento

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Las exmonjas de Belorado han abandonado esta madrugada el monasterio de Santa Clara pocas horas antes de que venciera el plazo judicial para desalojarlo. A las 2:46 de la madrugada de este jueves han salido las tres últimas cismáticas que aún ocupaban el edificio, encabezadas por la exabadesa, Laura García de Viedma.
Las exreligiosas se trasladarán temporalmente a La Puebla de Montalbán, en Toledo, a una casa de pueblo de los padres de una de las cismáticas, mientras buscan un nuevo convento.
El monasterio está deteriorado: faltan muebles, documentos y los retablos de la iglesia
Por su parte la comitiva judicial ha accedido al monasterio burgalés a las 09.30h para proceder a la entrega de llaves a la Federación de las Clarisas. El abogado del monasterio de Santa Clara, Gerardo Sanz-Rubert Ortega, ha recalcado ante los medios que es un “día importante”, y precisa que el convento “está muy deteriorado”.
“Faltan muchas cosas y por eso se ha prolongado la inspección el monasterio durante más de tres horas”. En este sentido, el letrado ha informado que faltan muebles, documentos o el archivo al completo, así como los retablos de la iglesia.

“Lo reclamaremos, para eso hemos levantado un acta muy extensa de tres horas en la que se hace constar lo que falta en el monasterio. Los objetos de valor y de patrimonio se lo llevaron en la anterior redada que se hizo”, ha detallado Sanz-Rubert Ortega.
Una vez se ha procedido a la entrega de llaves a la Federación de las Clarisas, se ha procedido a cambiar las cerraduras: “Creo que habrá alarma y seguridad privada”, ha agregado.
Sor Amparo, a las cismáticas: “las quiero mucho y me da mucha pena lo que han hecho”
Sor Amparo, una de las monjas que abandonó el convento de Belorado tras el cisma en mayo de 2024, ha estado esperando desde el coche a que concluyera la inspección judicial, por lo que aún no ha podido acceder al interior del monasterio.
“Estoy deseando ver todo, estoy contenta por recuperar la normalidad. He estado aquí veinte años, era mi casa”, asegura.
Cuestionada por las exmonjas, Sor Amparo ha afirmado que “las quiero mucho y me da mucha pena lo que han hecho”.
Además, ha recalcado que ha tenido contacto con las dos hermanas a la que se les levantaron la excomunión y, casi dos años después de la ruptura con la Iglesia Católica, Sor Amparo no entiende lo que pudo pasarles por la cabeza: “Es muy difícil de explicar, se ha llevado muy en secreto”, afirma.
El monasterio no está habitable a corto plazo
A día de hoy se desconoce si alguna comunidad religiosa accederá al Monasterio de Belorado, ya que es una decisión que corresponde tomar a la Federación de las Clarisas, como ha recalcado el delegado de medios de la archidiócesis de Burgos, Natxo de Gamón.
“El monasterio está muy deteriorado, faltan muchos muebles, enseres... No está en condiciones de habitarlo a corto plazo”, ha puntualizado.





