La guerra obliga a desplazarse a casi un millón de libaneses: Cáritas España se vuelca en su ayuda
634 muertos, 1.586 heridos y más de 800.000 desplazados, son las devastadoras cifras que deja el nuevo conflicto en Oriente Próximo, en el Líbano

Cáritas con Líbano
Madrid - Publicado el - Actualizado
3 min lectura
Los muertos se suceden en el Líbano, tan solo este jueves contamos dos en Tuffahta, Sidón; 27 en Beirut y sus suburbios; otro muerto en Deir Antar, localidad del sur; otro en Aun Burdai, en el norte; y ocho en Ramlet al-Bayda, una playa de Beirut, donde se reunían muchos de los más de 800.000 desplazados libaneses. Vivir en el barrio "equivocado", es decir, en uno que Israel considere como objetivo es un peligro, por eso, con muy poca antelación, Israel avisa a sus habitantes para que huyan de allí si no quieren exponerse a sus letales bombardeos.
Pagan los inocentes
El objetivo de las fuerzas israelíes son las milicias de Hezbolá, pero sus ataques están muy lejos de ser quirúrgicos, 91 niños y 47 mujeres han muerto en los bombardeos. Una cifra que implica que entre los 634 muertos hay muchos, demasiados, civiles inocentes. Es el caso de Pierre Rahi, el que era párroco de la Iglesia de San Jorge, en Kleya, una localidad en la frontera entre Líbano, Israel y los Altos del Golán, que Israel ocupó a Siria hace más de 50 años. La zona es muy caliente y lo es más cuando los militantes de Hezbolá realizan incursiones, mientras huyen de la ofensiva israelí, y se esconden en las casas de los lugareños, tratando de usarles como escudos humanos. Eso fue exactamente lo que ocurrió cuando una bomba israelí contra estos militantes, alcanzó al párroco, que se negaba a irse de su localidad, precisamente para defenderla de Hezbolá.
Son muchos los libaneses que prefieren huir y salvar sus vidas, aunque eso suponga, muchas veces, dejarlo todo atrás, en medio de la noche. Abbas Halal, vecino del sur de Beirut, nos contaba como todo su barrio tuvo que evacuar "con lo puesto" a las dos de la mañana, él tuvo que marcharse con toda su familia, sin mirar atrás, lanzarse en cualquier vehículo y huir corriendo hacia las zonas "seguras".
La ayuda española en el gran bastión del cristianismo en oriente
"Seguras" entre comillas porque, precisamente este jueves, un bombardeo cayó exactamente en la playa de Ramlet al-Bayda, donde acampaban algunos de los 816.000 desplazados. Pero es que, además, las zonas que son seguras, de un día para otro, dejan de serlo. Los avances israelíes hacia el norte del país, implican que Hezbolá se repliega también, provocando que las órdenes de evacuación empujan cada vez más hacia el norte a los libaneses. La situación está cercana al desastre humanitario. Por eso, Cáritas España ha querido involucrarse, 150.000€ movilizados hacia los desplazados libaneses. Una muestra más de la estrecha relación existente entre Cáritas España y Cáritas Líbano, que ya tiene 15 años de historia y que ha tenido episodios que simbolizan la gran solidaridad que nuestro país ha demostrado siempre hacia el Líbano, gran bastión del cristianismo en Oriente Próximo, con casi un tercio de la población que profesan la fe en Cristo.
El eterno conflicto que se desarrolla en la zona, desde que se concluyó la creación del Estado de Israel con la Nakba y la resolución pertinente de la ONU en 1948, ha provocado que los cristianos libaneses hayan decrecido en número y en peso social en el país del cedro. Normalmente mejor conectados con Occidente, muchos han decidido huir de un país, habitualmente castigado por las guerras y la violencia, un país donde crece la inestabilidad y donde un grupo yihadista como Hezbolá tiene un estado en paralelo al estado oficial, un desafío ante el que los gobernantes libaneses no han podido sobreponerse.





