La Iglesia de Madrid se rearma en el encuentro Convivium: "No somos un grupo de élite, somos caminantes"
La archidiócesis celebra una asamblea presbiteral con más de 1.000 sacerdotes para afrontar la soledad, el desgaste y los retos de la misión evangelizadora

Madrid - Publicado el - Actualizado
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La archidiócesis de Madrid reúne este lunes y martes a más de un millar de sus 1.500 presbíteros en el encuentro ‘Convivium’, una gran asamblea para tomar el pulso al sacerdocio en la capital. El vicario episcopal para el clero, Juan Carlos Merino, ha explicado que es un momento para el encuentro, la oración y la renovación del ministerio en un presbiterio “muy rico y multiforme”.
Un proceso para “caminar juntos”
Este encuentro es el “momento culmen” de un proceso que arrancó a principio de curso con una fase de consulta en la que participaron más de 400 realidades eclesiales, seguida de unas preasambleas en enero con cerca de 700 sacerdotes. Para Merino, se trata de “un momento de gracia” y un claro ejemplo de sinodalidad, que significa “caminar juntos”.

José Cobo
En este camino no solo han participado los curas, sino también “muchos, muchos, muchos laicos que expresan el cariño que tienen a los curas”. Según el vicario, los fieles también han manifestado su preocupación al verlos “solos, cansados, sobrecargados” y han pedido que “la corresponsabilidad sea más efectiva”.
Comunión, misión y cuidado
Entre las principales preocupaciones del clero madrileño, Merino destaca dos grandes líneas, la primera de las cuales es el cuidado personal y la comunión. “Nuestro reto fundamental es la comunión entre nosotros, el no vivir en compartimentos estancos”, ha señalado el vicario sobre un presbiterio muy numeroso donde es difícil que todos puedan verse.
El segundo gran desafío es la misión de evangelizar un Madrid que no para de crecer, con una previsión de 800.000 habitantes más en diez años, mientras que el número de sacerdotes disminuye. “Perdemos en 10 años unos 200 sacerdotes”, ha advertido Merino, para quien “el reto de la misión es un reto grande, muy grande”.

José Cobo durante la Misa por la Virgen de la Almudena.
El cuidado de los pastores es otra de las claves del debate, pues, aunque “el primer responsable del cuidado es 1 mismo”, es fundamental la ayuda para no estar aislados y combatir la soledad. “Nosotros formamos parte del pueblo de dios y, por lo tanto, no somos unos marcianos que están fuera, no somos un grupo de élite”, ha afirmado Merino.
En esta línea, ha pedido a los fieles “no pedir que el sacerdote sea un Superman, porque no lo es”, sino que se le permita vivir su vocación “con toda su humanidad”. El vicario ha destacado la labor de los voluntarios que atienden a los sacerdotes mayores, que son más de 300 en la diócesis y que también “necesitan su cuidado”.
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