La historia de las Trinitarias contra la trata de mujeres llega al cine: "No importa lo que han sido, sino lo que estas jóvenes pueden llegar a ser"

La congregación estrena una película sobre sus orígenes y la labor de su fundadora, Mariana Allsopp, para visibilizar una realidad que sigue más vigente que nunca

Mariana Allsopp

Redacción Religión

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La historia de Mariana de Allsopp y la fundación de las Hermanas Trinitarias ha llegado a la gran pantalla con una película que narra sus orígenes y su lucha contra la explotación de la mujer en el siglo XIX. En el programa Ecclesia Al Día de TRECE, presentado por Raquel Caldas, la hermana Belén Berjillo, superiora general de la congregación, ha explicado que, lejos de ser un relato de época, la cinta refleja una realidad que sigue tristemente vigente en la sociedad actual.

La película aborda con realismo histórico la vida de Mariana de Allsopp, una joven mexicana que, al llegar a Madrid con sus hermanas, se topó con la dura realidad de la opresión y la explotación que sufrían las mujeres. En lugar de permanecer indiferente, decidió actuar y se convirtió en la cofundadora de las hermanas trinitarias junto a Francisco de Asís Méndez.

Desde sus inicios, la congregación se ha dedicado a cuidar a víctimas de la trata y la explotación, transformando sus vidas a través de la acogida, la educación y el amor. Un carisma fundacional que, como ha señalado la hermana Belén Berjillo, sigue siendo tan necesario hoy como lo fue entonces.

Un sueño hecho realidad para la congregación

Para la congregación, esta película ha sido "un sueño hecho realidad". La idea surgió al pensar en cómo conmemorar el centenario de la muerte del fundador. "Pensamos en una peli, pero dijimos, esto es muy grande, esto es un sueño muy grande para nosotras", ha confesado la superiora general. Ahora, ese sueño ya es una realidad que se estrena en la gran pantalla.

A nivel interno, el proyecto ha supuesto "una renovación del carisma, un empuje con mucha fuerza" para continuar su labor. "Tenemos que seguir apostando por este maravilloso carisma, tenemos que seguir acompañando a tantas mujeres, a tantos jóvenes, pues, que viven situaciones de soledad, de vulnerabilidad", ha afirmado Berjillo. El filme, que fue entregado simbólicamente al Santo Padre, ya no es de la congregación, sino que se ha convertido en "un regalo para la Iglesia y la sociedad", con el objetivo de que la gente "se cuestione" y sea consciente de esta lacra.

Una realidad del siglo XIX que sigue presente

Aunque la historia se ambiente en el siglo XIX, el problema de fondo está de plena actualidad. Durante la entrevista en TRECE, la periodista Irma Prada ha aportado datos que lo confirman: la trata de personas con fines de explotación sexual sigue siendo una de las formas más frecuentes de este delito en Europa y en España.

Solo en España, durante el 2024 se identificaron 632 víctimas de trata y explotación sexual, de las cuales 16 eran menores de edad. El perfil mayoritario es claro: el 98 % de las víctimas eran mujeres, principalmente de origen latinoamericano, destacando países como Colombia y Venezuela. Las mujeres siguen llegando engañadas con falsas promesas de un trabajo digno que nunca llega.

Frente a esta situación, las fuerzas de seguridad han llevado a cabo más de 180 investigaciones, que han resultado en la detención de 525 personas y la desarticulación de más de 70 organizaciones criminales. A pesar de un ligero descenso en las detenciones, el número de víctimas ha experimentado un aumento del 2 % respecto al año anterior.

Acompañar a la persona, mirar al corazón

El trabajo de las Trinitarias se centra en acoger, cuidar y acompañar la herida, sin juzgar el pasado. Se guían por una máxima de su fundadora, Mariana Allsopp, que define su carisma: "no importa lo que han sido, sino lo que estas jóvenes pueden llegar a ser".

El proceso de sanación es lento y lleno de obstáculos. "Lo más complicado es que ellas se crean que son valiosas, y que lo que queremos es tenderle una mano", ha explicado la hermana Belén. El camino tiene caídas y luchas internas, por lo que los frutos no son inmediatos cuando se trata con historias personales tan dañadas.

Para las hermanas, cada mujer no es una estadística, sino "tierra sagrada". Este enfoque les permite hablar al corazón "desde la humanidad, desde la compasión", recordándoles que son amadas y acompañándolas en cada paso que dan para superar sus heridas y reinsertarse en la sociedad.

La labor de la congregación abarca desde la prevención hasta la rehabilitación. En España, gestionan casas de acogida para mujeres víctimas de cualquier tipo de violencia, centros de menores, centros sociales para inmigrantes y colaboran en la pastoral penitenciaria.

Una de sus labores más destacadas son las residencias para chicas universitarias en Madrid, una evolución de las antiguas casas para jóvenes que llegaban de los pueblos a trabajar. En ellas, también acompañan las nuevas pobrezas del siglo XXI. "Somos pobres con maletas", le dijo una vez una residente, reflejando que la vulnerabilidad también se manifiesta en la soledad, los trastornos alimenticios o las crisis de identidad, incluso cuando se tienen recursos materiales.

Esta "cultura del acompañamiento" es universal y se extiende a todos los perfiles. Como refleja la película, una mirada con amor tiene el poder de transformar vidas, demostrando que la falta de afecto y escucha puede estar en la raíz de muchas malas decisiones. El mensaje final es de esperanza: la sanación es posible.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.

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