La guía para una buena comunicación en la Iglesia: sin bulos y haciendo uso de los medios digitales
La Conferencia Episcopal Española y Portuguesa han publicado el documento final del Encuentro Ibérico 2025, donde se ha reflexionado sobre el lenguaje en la comunicación eclesial

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Las comisiones para las Comunicaciones Sociales de la Conferencia Episcopal Española y Portuguesa han hecho público el documento final del Encuentro Ibérico 2025, celebrado en Funchal (Madeira). La cita, que ha reunido a obispos y expertos en comunicación de ambos países, centró su reflexión en el lenguaje en la comunicación eclesial.
Durante las jornadas, los participantes contaron con las aportaciones de Gil Rosa, subdirector de Radio Televisión de Portugal en Madeira, y de Cristina Sánchez Aguilar, directora del semanario español 'Alfa y Omega'. A partir de sus intervenciones y del diálogo mantenido, los obispos de ambas conferencias elaboraron una serie de conclusiones sobre los retos actuales de la comunicación en la Iglesia.
Un lenguaje que llegue a todos
Los obispos destacan que el lenguaje de la Iglesia debe ser claro, comprensible y cercano a la vida cotidiana de las personas, sin renunciar al rigor ni a la verdad. “En ocasiones es necesario modular la precisión en favor de la difusión del mensaje eclesial”, señala el documento. Asimismo, subrayan que informar es el único camino para combatir la desinformación, recordando que la comunicación “no es una estrategia, sino una forma de presencia” y parte esencial de la misión evangelizadora.
Los participantes subrayan que el lenguaje y los formatos cambian constantemente, y que la Iglesia debe usar todos los medios disponibles, tradicionales y digitales, para hacer llegar su mensaje a la sociedad. Ningún medio, afirman, debe ser descartado si contribuye a acercar la Palabra a las personas.
Comunicación profesional y relacional
El texto insiste en que comunicar no se reduce a transmitir información, sino que implica encarnar el mensaje en la vida diaria y establecer relaciones personales de colaboración y servicio. La comunicación eclesial, remarcan, debe ser tanto institucional como relacional, escuchando y acompañando a las personas.
El documento también destaca la necesidad de profesionalizar la comunicación eclesial, fomentando la formación, la estrategia y la sensibilidad periodística, así como el conocimiento del entorno digital y los desafíos de la inteligencia artificial.
Finalmente, los obispos de España y Portugal expresan su gratitud por la acogida de la diócesis de Funchal y reconocen los avances logrados: una mayor presencia en medios generalistas, más formación en comunicación, la incorporación de voces femeninas y el compromiso creciente de los laicos. “No ha terminado el camino —afirman—, pero los pasos dados son esperanzadores”.





