Jornada 'Pro Orantibus', el día que la Iglesia dedica a rezar por los monjes y monjas de clausura

La Iglesia encomienda rezar por la vida contemplativa el domingo de la Santísima Trinidad, y este es el mensaje de los obispos españoles

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La Iglesia celebra el domingo de la Santísima Trinidad la jornada Pro Orantibus (por aquellos que rezan). Es el día dedicado a rezar y dar gracias por las vocaciones contemplativas, por los monjes y monjas de calusura.

Si bien, el 2 de febrero (día de la presentación de Jesús en el templo y la Candelaria), la Iglesia lo dedica a rezar por la vida consagrada, este domingo de la Santísima Trinidad es para los contemplativos.

La jornada Pro Orantibus la instituyó Pío XII en 1953. Se celebraba el 21 de noviembre, Fiesta de la Presentación de la Santísima Virgen María en el templo. Según el evangelio apócrifo de Santiago, la madre de Jesús vivió en el templo de Jerusalén desde la niñez hasta la adolescencia. Por ello la Iglesia vinculó esta fiesta con la vida contemplativa.

España es el país del mundo con más conventos de clausura: 721

Desde el siglo VI en la Iglesia Oriental se dedicaba un día a rezar por los contemplativos y en Roma también se encomendaba el rezo por estas vocacioens desde la Edad Media. La fecha del 21 de noviembre viene de la tradición, porque el 21 de noviembre del año 543 se dedicó el templo la iglesia Santa María la Nueva de Jerusalén a la Virgen.

En el mundo hay más de 3.000 monasterios de clausura. Y en España, aunque muchos tienen que cerrar por falta de vocaciones, es el país con más conventos de clausura del planeta con 712 cenobios, según cifras de la Conferencia Episcopal. Este año la jornada llega marcada por la crisis del monasterio de Belorado, una causa por la que muchos cristianos rezarán especialmente este domingo.

Este año la jornada Pro Orantibus es el domingo 26 de mayo. El lema de la CEE para este año es: «Contemplando tu rostro, aprendemos a decir: “¡Hágase tu voluntad!”».

La Comisión Episcopal para la Vida Consagradaha organizado este miércoles y viernes, 22 y 24 de mayo, dos testimonios sobre la vida contemplativa. También ha puesto a disposición diferentes materiales para guiar la oración por esta jornada, como tres testimonios de contemplativos y una catequesis del Papa Francisco.



La realidad del monasterio es la del Evangelio

Los obispos de la Comisión para la Vida Consagrada recuerdan que, de la solemnidad de la Santísima Trinidad: “nos ofrece la ocasión de recordar con gratitud en nuestra oración a aquellos que se han consagrado enteramente a vivir a la luz del misterio eterno. Ellos y ellas son «los que rezan»”. Los que rezan lo hacen en actitud orante, inherente a la fe y a la vez diferente según el carisma.

Como referentes de los consagrados contemplativos están las dos Marías, la de Betania y la madre de Cristo, pues las dos esttán “cerca del Señor en toda circunstancia, incluso allí donde imperan las tinieblas del dolor y el sinsentido: en la tumba del hermano muerto o en la cruz del hijo agonizante”, apuntan los obispos de la comisión. Las dos quisieron cuidar y contemplar al Señor, seguirle. ''Comprendemos que quien pone sus ojos en Cristo con serenidad y sinceridad no puede dejar de mirar lo que él mira y de caminar por donde él camina''

Lo que Cristo espera del mundo ''nos interpela cuando contemplanos su santa faz'', acoger a Cristo supone abandonar ''nuestro propio interés para acoger el querer del Padre. Y el querer del Padre no es sino que el hombre viva conforme a la gloria del rostro de su Hijo”.



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