Me levantaré, me pondré en camino a donde está mi padre

Me levantaré, me pondré en camino a donde está mi padre

Agencia SIC

Publicado el - Actualizado

2 min lectura

Jesús, en este domingo, nos ha­bla de una de las parábolas de la misericordia más conocidas por todos: la del hijo que se va de casa y el padre bueno que lo espera y lo recibe con los brazos abiertos.

Jesús se hace presente entre no­sotros para transmitirnos a los se­res humanos la verdad principal de Dios: su identidad de Padre bueno y misericordiosa que es capaz de com­padecerse de los pobres y pecadores y de ofrecerles siempre su amistad y su amor.

Esta verdad fundamental es la que Cristo quiere explicar a los hom­bres por medio de todas las pará­bolas de la misericordia en las que nos ofrece un Dios cercano, lleno de amor hacia el pecador, que no renun­cia a llamar y acompañar al peca­dor, por muy pecador que sea. Esta misma enseñanza es la que quiere expresarnos con sus actitudes hacia los pecadores: "¿ninguno te ha con­denado?". Ella contestó: "Ninguno, Señor". Jesús dijo: "Tampoco yo te condeno" (Jn 8, 10-11); "No he veni­do a llamar a los justos, sino a los pe­cadores" (Lc 5, 32); "Os digo que así también habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no necesitan convertirse" (Lc 15, 7). Llama a su discipulado a pecadores públicos San Mateo que era recauda­do de impuestos (Cfr. Mt 9, 9-13).

Jesús, por tanto, lo mismo con su mensaje que sus actitudes personales no va a hacer sino transmitir la verda­dera identidad de Dios, un Dios que no es un Dios lejano sino cercano, un Dios que no es un ser vengativo sino un padre que es capaz de compade­cerse de los pecadores y acogerles en su vida.

Este es también el mensaje central de esta parábola del padre bueno y el hijo que se va de casa. Es una ra­diografía de lo que es el pecado; de la actitud del pecador cuando cae en la cuenta de su pecado; y la actitud permanente de Dios con respecto al pecador.

Acerquémonos, pues, a este Dios que nos quiere y nos perdona a pesar de que nosotros, tantas veces, le ten­gamos olvidado.

+ Gerardo Melgar

Obispo de Ciudad Real

nuestros programas

ECCLESIA ALVARO SAEZ

Ecclesia

Con Álvaro Sáez

Domingos a las 13:00h

Visto en ABC

Tracking