En Tiempo de Juego
Óscar Díaz, el ganador de Pasapalabra antes de Rosa Rodríguez, desvela el verdadero método para ganar el bote: "Saberse los ganadores del MVP de la NFL era muy asumible"
El exconcursante, que se llevó más de 1,8 millones de euros, explica el sistema de estudio que hay detrás del Rosco y niega que haya trampas.

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La reciente polémica por el bote de Pasapalabra ha reabierto el debate sobre cómo se preparan los concursantes y si pudo haber tongo en la respuesta sobre Earl Morrall que le dio el millonario premio (2.716.000 euros) a Rosa Rodríguez. Para arrojar luz sobre este tema, el programa Tiempo de Juego ha charlado con Óscar Díaz, uno de los ganadores más recordados, y que en 2024 se llevó un premio de 1.816.000 euros, el último bote que se había repartido hasta el de Rosa. Díaz ha desmentido cualquier tipo de trampa y ha explicado el exhaustivo método que le llevó a la victoria.

Rosa Rodríguez se ha convertido en la ganadora del mayor bote de la historia de 'Pasapalabra' al completar el rosco final
El método: miles de horas y listas 'marcianísimas'
Óscar Díaz ha sido tajante al negar que la organización facilite el camino a los concursantes. "Ojalá, nos habríamos ahorrado unas cuantas miles de horas de estudio", ha asegurado. El secreto, según él, reside en una preparación autodidacta y minuciosa. "La base del estudio de Pasapalabra es hacerse listas marcianísimas, de datos marcianísimos", ha confesado. En su caso, llegó a crear una base de datos personal con 70.000 palabras, de las cuales dos tercios eran de diccionario y un tercio de fuera, como nombres propios o términos específicos: "En su momento me sabía 1.000 medallistas olímpicos", ha confesado.
Su propia victoria es el mejor ejemplo. Ganó el rosco con la palabra "Fahrenkamp", un arquitecto alemán sin página de Wikipedia en español. Lejos de ser un soplo, fue el resultado de un descarte estratégico. "Me puse a repasar posibles objetivos y, en primer lugar, descartar los obvios", ha explicado. Pensó que, al ser una obra en Bremen, el arquitecto podría ser centroeuropeo y, tras repasar su lista de "arquitectos raros", apostó por Fahrenkamp, acertando por pura deducción y estudio.

Fahrenkamp fue la palabra que dio el bote de Pasapalabra a Óscar Díaz.
El perfil del concursante y la estrategia de los guionistas
Díaz ha revelado otra de las claves: la intuición sobre el trabajo de los guionistas. Él cree que cada concursante tiene un perfil y que el programa tiende a evitar las áreas que dominan. "A mí los cómics me encantan", ha comentado, "y en los 157 programas que estuve, me cayeron cero preguntas, cuando por estadística me tendrían que haber caído seis o siete". Por eso, aparcaba los temas que se le daban bien para centrarse en sus debilidades. Llegó incluso a hacer un estudio estadístico sobre las preguntas que se habían hecho en los años anteriores a su entrada en el concurso.
Este análisis también se aplica a la reciente ganadora y su acierto con un MVP de la NFL. Díaz está convencido de que ella se preparó esa lista, ya que, aunque parezca un campo infinito, es un conjunto de datos "muy asumible". Tras descartar letras que no se usan en el rosco, que no se suelen utilizar para preguntar cosas muy difíciles, y aquellas que suelen utilizar el contiene, la lista de posibles respuestas se reduce a solo 37 nombres. Además, ha apuntado que en los meses previos ya habían aparecido tres preguntas sobre la NFL, una pauta que un concursante atento no pasaría por alto.

El jugador de la NFL Earl Morrall en 1972
La vida después del Rosco: confidencialidad y familia
Ganar el bote no es el final del camino. Díaz ha explicado que existe un contrato de confidencialidad muy estricto. Él grabó su victoria el 22 de abril y no se emitió hasta el 15 de mayo, casi tres semanas después. Su círculo más cercano, incluyendo su madre, mujer, hermanas y sobrinos, tuvo que guardar el secreto porque al ganar tuvo que llamarles para informarles que había ganado El Rosco. "Lo que tiene un mérito espectacular es que mis sobrinos pequeños, que tenían 10 y 8 años, estuvieron tres semanas calladitos", ha recordado.
A pesar de su éxito en programas como Saber y Ganar o Boom, Díaz ha subrayado que los concursos son algo circunstancial. Durante su etapa en Pasapalabra, compaginó el estudio con su trabajo como jefe de prensa de torneos de golf y traductor. De hecho, ha contado cómo pasó dos semanas en Sotogrande por un torneo sin poder estudiar nada, temiendo ser eliminado a su vuelta. "No es tu vida, porque tu vida te lleva por otro lado, tanto en el aspecto personal como en el laboral", ha concluido.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.