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El exclusivo brindis, para celebrar el pase a la final de la Copa del Rey, de Griezmann y Llorente que vale como un coche de lujo
Tras la semifinal de Copa, los futbolistas del Atlético de Madrid se dieron un homenaje gastronómico con un vino de coleccionista valorado en miles de euros.

Marcos Llorente y Antoine Griezmann
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La Copa del Rey ha dejado una estela de emociones en el campo y, fuera de él, una celebración gastronómica que ha captado la atención. Los jugadores del Atlético de Madrid, Antoine Griezmann y Marcos Llorente, han aprovechado su paso por el País Vasco para disfrutar de una comida memorable en el prestigioso Asador Etxebarri, ubicado en Atxondo (Vizcaya).

El Atlético pasa a la final de la Copa del Rey a pesar del sufrimiento
Los dos futbolistas acudieron al templo de las brasas de Bittor Arginzoniz en compañía de sus respectivas parejas. Ha sido el propio Marcos Llorente quien ha inmortalizado el encuentro compartiendo varias fotografías en sus redes sociales, desvelando los detalles de una cita culinaria de altísimo nivel.
Un festín gastronómico
En la mesa no faltaron los productos más emblemáticos que han dado fama mundial a Etxebarri. Los comensales degustaron un menú que incluía marisco, erizos, angulas, anchoas y la icónica chuleta a la parrilla, seña de identidad del asador.
Este menú degustación, cuyo precio se sitúa en torno a los 300 euros por persona, representa una selección de los platos más representativos que han convertido al restaurante en un destino gastronómico global.
La joya líquida de la comida
Sin embargo, lo que más ha llamado la atención de las imágenes compartidas ha sido la bebida elegida para acompañar el ágape. Se trata de una botella de Vosne-Romanée Premier Cru Cros Parantoux 2001, un exclusivo vino de Borgoña elaborado por el legendario productor francés Henri Jayer.
Esta botella no es una más en la carta, sino un auténtico objeto de culto para coleccionistas y amantes del vino. Con una producción inferior a las 3.500 unidades, cada ejemplar sin descorchar se considera una pieza casi única, alcanzando en subastas cifras que oscilan entre los 15.000 y los 40.000 euros.
El valor de estas botellas se dispara aún más en formatos más grandes. Las ediciones magnum, que contienen el doble de capacidad, han llegado a registrar precios cercanos a los 90.000 euros en algunas pujas especializadas, un importe comparable al de un coche de alta gama.

Botella de vino
Un momento de desconexión
Esta celebración tuvo lugar justo después del partido de semifinal de la Copa del Rey disputado en San Sebastián, donde la Real Sociedad consiguió su pase a la final. A pesar del resultado deportivo, los jugadores encontraron un motivo para brindar.
Ambos futbolistas tienen un vínculo especial con la región. Griezmann es un profundo conocedor de la zona por su pasado en la Real Sociedad, mientras que Llorente también tuvo una conexión con el fútbol vasco durante su etapa en el Deportivo Alavés.
En el entorno de Atxondo, las brasas y el producto de máxima calidad fueron los protagonistas, pero la exclusiva botella de Borgoña se robó parte del estrellato, un brindis al alcance de muy pocos privilegiados.
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