La muerte súbita de Aarón dejó impactado al pueblo: “Era angustioso ver a su padre tratar de salvarle la vida"
El futbolista del CD Orduña, de nueve años, falleció en el campo de entrenamiento

La muerte súbita de Aarón dejó impactado al pueblo: “Era angustioso ver a su padre tratar de salvarle la vida"
Madrid - Publicado el - Actualizado
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El pasado mes de septiembre Orduña, una localidad vizcaína cercana a Barakaldo de apenas 4.000 habitantes, vio como a sus vecinos se les encogía el corazón, tras perder a uno de ellos. Se trataba de Aarón, un niño de nueve años, que sufrió un episodio de muerte súbita mientras jugaba en el equipo de fútbol que lleva el nombre del municipio. Cayó desplomado cuando iba a chutar a portería durante un entrenamiento.
Trataron de reanimarle, entre ellos su padre, que estaba en el campo. Lo consiguieron. Fue trasladado al hospital, donde falleció días más tarde tras algunas complicaciones. Más de medio año después, el pueblo y el club no olvida este terrible percance, tal y como nos revela Zacarías, el Secretario del Club Deportivo Orduña: “Fue el primer caso que nos había sucedido, y nos impresionó muchísimo, sobre todo a los compañeros de Aarón. Algunos de ellos tuvieron que recibir atención psicológica después de aquello.”
Zacarías confiesa que, antes de conocer las dimensiones de lo que estaba ocurriendo aquella fatídica tarde, “algunos de los pequeños se lo tomaban como un juego, porque veían llegar a los servicios de emergencias o cómo un helicóptero aterrizaba en el campo de fútbol.”
Tras varios días de agonía, el recuerdo de Aarón estuvo muy presente después de su muerte: “De hecho, la camiseta que utilizaba Aarón nadie la ha vuelto a vestir. Los propios padres del chico hicieron una pancarta y en los partidos la sacan a relucir para que no se olvide. Está presente entre nosotros.”
Pese al impacto que tiene este tipo de episodios entre los más pequeños, ninguno ha optado por abandonar el deporte rey: “De hecho, su propio hermano sigue jugando en el equipo. También estaba presente el día que Aarón sufrió la parada cardíaca.”
Como hemos comentado, el propio padre de Aarón trató de reanimarle en un primer momento en el campo de entrenamientos. Zacarías asegura que fue una de las peores vivencias de su vida: “Los padres llevan la angustia por dentro. Fueron momentos de mucho sufrimiento. Piensa que esto es una población rural, y cada vez que vemos una ambulancia, es prácticamente porque ha habido una muerte, porque cuando llegan ya ha ocurrido la desgracia. Si hubiera más medios, igual no hubiera pasado. Tuvo que venir hasta un helicóptero, y aún así no se pudo hacer nada.”
Pese a que aquello acabó en tragedia, el secretario del club sostiene que no fallaron los protocolos de actuación, ya que contaban con un desfibrilador: “Gracias a que lo empleamos, el chico tuvo la esperanza varios días de salvarse. A nosotros no nos constaba que tuviese algún problema de salud. Se le veía un niño saludable, era muy bromista. Era un encanto de chaval. Venía siempre a saludarnos, hacía piña con el vestuario...”
El empleado del Orduña ha remarcado además que “a partir de los doce años el club obliga a los chavales a realizarse los reconocimientos médicos.” Edad a la que aún no llegaba Aarón. Para Zacarías, Aarón podría haber llegado a ser un buen profesional, pero lamenta que eso ya, por desgracia, nunca lo sabremos.



