Imparables

Imparables

José Melero y Fran Simón

Solo en COPE.ES

La discapacidad intelectual y el testimonio de ludópatas rehabilitados, en “Imparables”

No te pierdas nuestro nuevo programa y dale ya al 'play' 

No te pierdas nuestro nuevo programa y dale ya al 'play'  José Melero y Fran Simón Imparables

José Melero y Fran Simón

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 12 dic 2018

Las expectativas de las personas con discapacidad, especialmente para las personas con algún tipo de limitación intelectual, han cambiado en los últimos años. También la manera en el que la sociedad mira a estas personas. Ahora que tanto se habla de inclusión y de responsabilidad social en las empresas, hemos abordado en IMPARABLES esta cuestión.

Y para eso nos hemos desplazado a la Asociación de Familias de Personas con Discapacidad Intelectual, APANAS. Nació en Toledo en el año 1965. Su papel a lo largo del tiempo se ha ido modulando, aunque la idea original se mantiene, que es apoyar y dar oportunidades a estas personas con discapacidad intelectual. En definitiva, que sean ciudadanos de pleno derecho.

Para ello, es esencial el servicio de capacitación con el que cuenta APANAS, donde les asesoran para facilitarles su acceso al mercado laboral, contactar con las empresas... una tarea muy importante para que estos chicos, que suelen rondar entre los 20 y los 40 años, vean cumplidas las metas que se han propuesto.

IMPARABLES ha visitado este centro de capacitación, donde nos reciben en una mesa rectangular sentados Vanesa, Javier y Dulcinea junto a Mari Carmen, la orientadora. Cuando llegamos, estaban repasando lo que nos tenía que contar en la entrevista. Merece la pena escuchar sus testimonios para recibir una verdadera lección de vida.

Ludopatía

Es la historia de José. Tiene 42 años. Con 24 comenzó a jugar. No sabía como salir del pozo, hasta que recurrió al Grupo de Jugadores Anónimos de Albacete. Logró controlar la situación dos años. Tiempo en el que encontró a su pareja. Hace unos seis años volvió a recaer:“Pensaba que por jugarme uno o dos euros no pasaría nada nada. Estaba por motivos de trabajo todo el día en carretera con la furgoneta. Por el camino, pasaba por los bares para jugar. Cuando eres ludópata, tienes la bombilla encendida todo el día, maquinando de dónde y cómo sacar dinero. Mi problema en esta segunda vez que recaí, es que no comenté nada a mi pareja. El error es quedarse callado. Ella se dio cuenta cuando le quité su tarjeta y me gasté más de mil euros en una noche”.

Es la realidad que cada día viven cientos de personas. Es el día a día del ludópata, como lo es también Guillermo: “No dormía pensando en el juego. Me pasaba la noche planificando la ruta del día siguiente. Me levanto y voy a esta máquina, luego a las quinielas, si tengo o no suerte, voy a otro sitio. Todo el día pensando en el juego”. Así estuvo durante casi 2 décadas. No podía controlar sus impulsos. Las tragaperras pensaban por él.

Las causas que originan la ludopatía se desconoce. Alberto cree que depende de la conocida como “suerte del principiante”: “Al principio tenemos la suerte, o la mala suerte, según se mire, de ganar. Echas dos monedas y sacabas cien euros. Juegas una segunda vez y te vuelve a salir. Te vas animando y buscas que te vuelva a tocar, pero resulta que la suerte ya te ha abandonado. Y así sigues jugando descontroladamente, hasta que al final enfermas.”

Lo más