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Imparables

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José Melero y Fran Simón

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    Bebés que se aferran a la vida y jugarse la vida en el tajo, en “Imparables”

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    Tiempo de lectura: 3'Actualizado 08:22

    Dicen que cada vez hay más casos, aunque no se sabe muy bien por qué. Hablamos de los bebés prematuros. Su gravedad y complicaciones varían en función del tiempo que se haya adelantado el parto. En "Imparables" te vamos a contar dos historias.

    En apenas dos años y medio de vida, Martin puede presumir en su currículum de ser uno de los grandes gladiadores. Nació el 21 de septiembre de 2016 en el Hospital Virgen de la Salud de Toledo, a las 26 semanas de gestación, tan solo cinco meses y medio. Midió 32 centímetros de altura, y pesaba 600 gramos. Para entendernos, pesaba tres kilos menos que los bebés que ven la luz a las 42 semanas de embarazo. Los médicos no daban nada por su supervivencia, dada las complicaciones que surgieron. Permaneció hospitalizado medio año. Raquel hoy lo cuenta con alivio, pero su emoción al narrarlo permanece intacta: “Sacar adelante a un bebé tan prematuro es un milagro. Tuvimos la mala fortuna de que a los diez días de nacer, aparecieron problemas intestinales con un pésimo pronóstico. Solo un tercio del intestino estaba sano. Le tuvieron que operar de urgencia.”

    Pero lo peor no había pasado. Una mañana, Raquel llegó al hospital, y le comunicaron que su hijo había vuelto a empeorar: “Tenía una infección de sangre que a priori sería letal. Es una bacteria que muy pocos pequeños superan. El mundo se me volvió a caer encima. La doctora, con mucho tacto, me dio a entender que si Martin salía adelante de esta nueva intervención, lo más seguro es que me llevara a casa un vegetal. Es muy duro”, recuerda emocionada.

    Por su parte, Eli perdió a uno de los gemelos tras 24 semanas de gestación, unos cinco meses y medio. Fue un parto muy complicado: “Fue un parto de riesgo. Desde el primer día empecé con dolores. Yo temía que ninguno de los dos nacieran con vida. A los cinco meses, mi presión cardíaca era muy alta, acompañada de cuarenta grados de fiebre. Aquello hizo que me tuvieran que provocar el parto rápidamente.”

    Un mes y medio después, la niña no sobrevivió: “Los dos tuvieron problemas intestinales muy graves, al no estar desarrollado. Tuvieron que ser intervenidos de urgencia, y con un riesgo elevado. Pasado el tiempo, les administraron unas gotitas de leche. Al chico le vino bien, pero a la otra, al no estar bien cerrado su intestino, empezó a hincharse. Al pesar tan solo 800 gramos, fue imposible intervenirla. Su intestino no era viable y murió.”

    Los gemelos nacieron un cuatro de septiembre. El bebé que sobrevivió, Alex, permaneció más de medio año en el Hospital de Toledo. Eli nos relata la dureza del día a día, especialmente las primeras semanas: “Fueron muy duros, porque estaba muy grave. Pasados los meses, veías como mejoraba y te daba chutes de energía. Logró salir adelante.”

    Profesiones peligrosas

    Por las venas de Johnny corre el mundo de la estiba. Viene de familia. Su abuelo, su padre y actualmente él y su hermano, son estibadores, es decir, los encargados de la carga y descarga de una embarcación. Los comienzos de Johnny como trabajador se remonta a hace 16 años. Tiempo en el que ha sufrido numerosos accidentes laborales: “En esta profesión los accidentes están a la orden del día. Ten en cuenta que trabajamos con hierro, que te hace polvo. Yo me he partido dedos de las manos y de los pies, pese a llevar puestas las botas de seguridad.”

    Además de los múltiples accidentes laborales que ha padecido, en el año 2011 estuvo a punto de perder la vida: “El barco que estábamos descargando se escoró. Yo me encontraba en una zona en la que estaba atrapado. Mis compañeros pudieron alcanzar la superficie dando un salto desde el barco. La situación era agónica. Pensé que no salía de aquello. Lo conseguí cuando sin pensarlo me tiré al agua, y empecé a nadar mientras los contenedores caían por delante y por detrás de mí. Yo soy un amante de la playa, y ese verano no fui capaz de pisarla. Me venía abajo.”

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