Mariano Vallejo, arquitecto: "Muchas personas mayores no precisan ir a una residencia, pero requieren de un acompañamiento que en sus hogares tradicionales no tienen"
El arquitecto Mariano Vallejo detalla en 'Poniendo las Calles' un nuevo modelo de viviendas colaborativas que garantiza la calidad de vida y autonomía de los mayores

Carlos Moreno 'El Pulpo' entrevista a Mariano Vallejo, arquitecto
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La soledad no deseada es un problema creciente en una sociedad con una población cada vez más envejecida. En busca de soluciones que vayan más allá de las residencias tradicionales, el arquitecto Mariano Vallejo, de la Federación Española de Defensa, Dignidad y Futuro para nuestros mayores (FEDEPEM), ha detallado en el programa 'Poniendo las Calles' de COPE, con Carlos Moreno 'El Pulpo', un innovador modelo de complejos residenciales para este sector de la población.
Vallejo colabora con asociaciones en la Comunidad de Madrid para desarrollar proyectos de vivienda que, según explica, buscan crear un verdadero hogar. "Muchas personas mayores no precisan ir a una residencia, pero requieren de un acompañamiento que en sus hogares tradicionales no tienen", ha afirmado el arquitecto. Estos complejos constan de viviendas privadas, zonas comunes y una serie de servicios adaptados a las necesidades actuales de los mayores, garantizando su calidad de vida y autonomía.
Una motivación personal
La implicación de Vallejo en este campo nació de una experiencia personal hace veinte años. Su madre sufrió un ictus que mermó sus capacidades y le hizo plantearse cómo la arquitectura podría mejorar su vida. "Fue un poco aprender a vivir con esa situación", ha confesado. Este reto personal se convirtió en su motor profesional: "¿Cómo podemos utilizar la arquitectura y el diseño para resolver un problema personal que se podía extrapolar a muchísimas personas?".

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Privacidad y socialización, las claves del modelo
El arquitecto rechaza la idea de que los mayores son un colectivo ajeno con necesidades distintas. "Son personas como nosotros", ha insistido. Por ello, sus proyectos se centran en un equilibrio fundamental: "preservar la privacidad es fundamental, pero al mismo tiempo fomentar la sociabilidad es también muy importante". Se trata de crear viviendas más pequeñas y funcionales, adaptadas a las nuevas estructuras familiares, donde se puede disfrutar de la intimidad, pero también de espacios comunes que incentiven la interacción. Esta es una de las claves del cohousing, donde jóvenes y mayores se ayudan mutuamente.
Preservar la privacidad es fundamental, pero al mismo tiempo fomentar la sociabilidad es también muy importante"
Para lograr esta convivencia, Vallejo subraya la importancia de un programa de actividades y servicios gestionado por profesionales, que a menudo se complementa con propuestas de los propios usuarios. Se busca que los centros no sean "espacios endogámicos", sino que estén abiertos a la ciudad y al intercambio intergeneracional, fomentando así una socialización más óptima y natural.

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Diseño y servicios: más allá de la residencia
La experiencia le ha demostrado a Vallejo que la escala es crucial. Tras un estudio profundo, concluyó que los proyectos con 50 o 60 unidades residenciales son el "tamaño ideal" para ser económicamente viables sin desnaturalizarse. Estos edificios, además, incorporan criterios de sostenibilidad y tecnología actual. Esta es una de las alternativas a las residencias tradicionales para envejecer que cada vez ganan más peso.
Lejos de la imagen fría de algunas residencias, Vallejo defiende la "ergonomía emocional" y el "hedonismo". "Intentamos que sean espacios más hedonistas, como si fuera el hall de un hotel de cuatro o cinco estrellas", explica. Se apuesta por la luz natural, los acabados cálidos y un mobiliario atractivo, todo pensado para el disfrute y el apoyo mutuo entre vecinos. "¿Por qué no vas a tener una infinity pool para poder disfrutar de los atardeceres?", se pregunta.
Este punto hedonista para nosotros es fundamental en la configuración de los proyectos"
Este modelo residencial también tiene un impacto positivo en el sistema sanitario. Vallejo ha destacado que ayudan a descongestionar los centros de salud, ya que muchas de las consultas de los mayores están más relacionadas con la necesidad de compañía que con dolencias graves. Al ofrecer atención y un entorno social activo, se previene y se reduce la asistencia a atención primaria.
Aunque el arquitecto ha lamentado la lentitud de la administración durante años, percibe un cambio de actitud, motivado por la estadística: en 2030, un tercio de la población española tendrá más de 65 años. "El tsunami ya está aquí", ha advertido. En este sentido, ha elogiado al Ayuntamiento de Madrid por su iniciativa de ceder suelo público para estos proyectos, una medida que considera fundamental para hacer frente al reto demográfico.
Finalmente, Mariano Vallejo ha recordado que estos proyectos son para todos, porque "antes o después nosotros llegaremos allí". Se trata, en definitiva, de una apuesta por la dignidad y por permitir que cada persona, sin importar su edad, pueda "seguir disfrutando de lo que le quede y de lo que pueda", configurando su propia forma de vivir y estar en el mundo.
Este texto ha sido elaborado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



