Doctor Carlos Roncero: "La sociedad ha banalizado el uso de benzodiazepinas, son fármacos buenos y seguros cuando se manejan con sentido, pero ya me lo recomienda mi vecino"

España lidera el consumo mundial de fármacos para dormir, una realidad preocupante que esconde graves riesgos de dependencia y adicción sin la debida supervisión médica

José Manuel Nieto

Publicado el - Actualizado

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Dormir bien no es un lujo, sino una necesidad biológica básica. Sin embargo, España es uno de los países con mayor consumo de fármacos para dormir, una realidad que esconde serios peligros. Así lo ha explicado el doctor Carlos Roncero, presidente de la Sociedad Española de Patología Dual y miembro del grupo sanitario de la Alianza por el Sueño, en el programa 'Poniendo las Calles', de la cadena COPE, donde ha señalado la preocupante normalización en el uso de medicamentos como las benzodiazepinas.

La Alianza por el Sueño, según ha detallado Roncero, es una iniciativa que une a sociedades científicas, profesionales sanitarios, asociaciones de pacientes y empresas con el objetivo común de fomentar un descanso y sueño adecuado en la sociedad. Su trabajo se organiza en tres grupos (sanitario, laboral y de empresas) que buscan promover un buen ciclo sueño-vigilia para todas las edades, desde niños hasta personas mayores.

Un pilar de la salud infravalorado

Junto con la alimentación y el ejercicio, el sueño es uno de los grandes pilares de la salud, pero a menudo se infravalora con frases como “ya dormiré cuando me muera”. El doctor Roncero ha sido tajante al respecto: “El sueño es una parte fundamental de nuestra salud y es una parte fundamental para que podamos disfrutar de tener una vida plena”. La falta de un descanso de calidad, ya sea por dormir poco o con interrupciones, tiene un impacto directo en la salud física y mental.

Los efectos negativos se extienden por todo el organismo. Desde el punto de vista endocrino, facilita la obesidad al reducir la actividad física. También afecta a la salud respiratoria y cardiológica. En el plano mental, no dormir bien eleva “un riesgo mucho más alto de acabar teniendo problemas de ansiedad, depresión o consumo de sustancias”, y viceversa, quienes padecen estos trastornos suelen dormir mal.

El peligro normalizado de las benzodiazepinas

Las cifras son alarmantes: más del 40% de los españoles presenta síntomas relacionados con el insomnio, lo que el doctor considera un “problema de salud pública silencioso”. A factores culturales como los horarios desajustados de España, se suman ahora las nuevas tecnologías y el impacto de la pandemia, creando una “tormenta perfecta”. Roncero ha mostrado especial preocupación por los jóvenes, cuyo desarrollo físico y mental depende de un sueño adecuado. Ante esta situación, muchos recurren a una aparente solución rápida: las benzodiazepinas. El experto advierte que se ha llegado a un punto en que “la sociedad ha banalizado el uso de benzodiazepinas” y se consumen por recomendación de un vecino o un familiar. “A nadie se le ocurre tomarse un medicamento para el cáncer porque se lo ha dicho o porque lo toma su primo”, ha sentenciado. Este fácil acceso a menudo ignora que el peligro de las benzodiazepinas es que son adictivas.

A nadie se le ocurre tomarse un medicamento para el cáncer porque se lo ha dicho su primo"

El uso prolongado sin supervisión médica conlleva graves riesgos. Aunque son fármacos seguros si se administran correctamente, su consumo descontrolado puede provocar intoxicaciones, complicaciones médicas y, sobre todo, abuso y dependencia. Roncero ha explicado que algunas personas desarrollan un trastorno por consumo tan grave que incluso existe un “cierto mercado negro” para estas sustancias. El proceso para superar la adicción es complejo y, en algunos casos, “se requiere ingresos en unidades de desintoxicación”, similar al tratamiento para la dependencia del alcohol o la cocaína.

Europa Press

Farmacia en Zaragoza

Nuevos horizontes terapéuticos

Ante la pregunta de si es peor la adicción o no dormir, Roncero lo compara con elegir entre “susto o muerte”. La solución no es una ni la otra, sino un abordaje integral que investigue la causa del insomnio, que puede ser médica, psicológica o psiquiátrica. Es importante que, cuando vas al médico a pedir ayuda no te den solo pastillas, sino que se exploren otras vías como la terapia cognitivo-conductual, que ofrece buenos resultados. Afortunadamente, también existen alternativas farmacológicas más seguras.

Hay herramientas que son menos peligrosas y que son menos conflictivas a medio o largo plazo"

La Alianza por el Sueño reclama acceso a tratamientos innovadores y seguros. Roncero ha destacado una nueva familia de fármacos, los antagonistas de las orexinas, que actúan sobre un sistema cerebral distinto al de las benzodiazepinas y no presentan sus riesgos de abuso o dependencia. A diferencia de otros suplementos como la melatonina, cuya eficacia puede variar, estos medicamentos representan una innovación farmacológica significativa. Estos tratamientos ya están financiados en otros países europeos, pero en España, aunque disponibles, aún no están financiados por el Sistema Nacional de Salud, una barrera que limita su acceso.

Como primer paso, el doctor recomienda cuidar los hábitos básicos: mantener ritmos estables, una alimentación controlada antes de acostarse, realizar ejercicio físico (pero no justo antes de dormir) y, sobre todo, cuidar la salud mental. Un buen equilibrio vital, concluye, es el mejor aliado para poder dormir y descansar bien.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.