

"Menos mal que nos queda una justicia independiente y una Guardia Civil leal a su misión y gente normal hasta las narices de que les tomen por tontos"
Escucha el monólogo de Pilar García de la Granja del martes 24 de febrero
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Bienvenidos a Mediodía COPE este 24 de febrero del 2026. Leía hace un rato que aprovechemos el buen tiempo porque en unas horas entra un frente de chubascos que denominan “lluvias de sangre”.
Claro, he visto ese titular y casi me da un jamacuco. Resulta que viene aire del Sahara con tierra, que se junta con un frente del Atlántico, y va a llover barro.
Vamos, que allí donde llueva a partir de mañana caerá agua sucia, muy desagradable, la verdad.
Y claro, el titular me la ha dejado votando: del barro nos vamos directamente al fango.
¿Cómo será la cosa que el peor accidente en años de la Alta Velocidad efectivamente tenía un expediente X?
Resulta que la juez de Montoro, Cordoba, que está investigando el accidente de Adamuz con 46 víctimas mortales y decenas de heridos, ha tenido que solicitar a Adif que devolviera las vías de los trenes siniestrados que, aparentemente, fueron retirados sin que lo hubiera autorizado la Guardia Civil.
Repetimos: un funcionario de Adif da la orden verbal a los operarios de retirar y llevarse las vías del accidente del lugar del accidente, vías claves para la investigación del accidente sin que lo supiera ni la Guardia Civil ni la jueza.
El material retirado por Adif incluía segmentos de raíl y varias soldaduras que no habían sido retiradas aún por la Guardia Civil.
Mira, yo creo que normalmente las cosas suelen ser como parecen. Es verdad que a veces no, pero por lo general, las cosas suelen ser como parecen. Las conspiraciones se las dejamos a los conspiranoicos.
Y en este caso lo que parece es lo que es: Inmediatamente después del accidente, el ministro responsable intentó culpar del accidente a algo extrañísimo, después a uno de los trenes, luego a un error humano, para terminar con el cambio climático y la fatalidad.
En unos pocos días, supimos que lo más probable es que la renovación integral del trayecto, de la que había presumido el ministro, no había sido tan integral.
Gracias a las denuncias de los maquinistas y a la información pública disponible, supimos que las vías del lugar del accidente eran antiguas, y que se habían soldado con las nuevas.
Si todo esto es así, la responsabilidad del accidente puede ser de Adif, lo que se tendrá que decidir, desde luego, después de una rigurosa investigación judicial. Así que la empresa que hizo las obras, Adif -QUE DEPENDE DE ÓSCAR PUENTE- y que puede ser responsable del problema, se planta en el lugar del accidente y retira material sensible sin pedir autorización a la autoridad judicial y sin comunicárselo.
Y la jueza se entera porque un operario se lo dice a la Guardia Civil.
Llegados a este punto, y ya que el Gobierno, hoy mismo, está haciendo un ejercicio de transparencia retrospectiva con el golpe de Estado del 23-F, vamos a pedirle la misma transparencia en este asunto, que nos importa bastante más que un golpe de Estado fracasado que ocurrió hace 45 años.
Pregunta: ¿Cómo es posible que Adif ignore que las pruebas de un accidente que ha producido 46 muertos no se pueden retirar sin autorización judicial? ¿Quién responde de esa decisión? ¿Qué responsabilidades se van a depurar por haber tomado esa decisión?
Ayer mismo, este Gobierno que presume de transparencia se negó a entregar a una comisión de investigación parlamentaria las conversaciones de la sala de control el día del apagón.
Ahí está la explicación de todo lo que ocurrió, y por eso no quieren que sean públicas.
Saber la verdad impide fabricar un relato. Pues eso. Un accidente tan grave como este, exige saber la verdad. Desnuda. Llena de hechos.
Menos mal que nos queda una justicia independiente y una Guardia Civil leal a su misión..., y gente normal, millones de personas que están hasta las narices de que les tomen por tontos".



